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Internacional

RUSIA

Importante remodelación en el seno de la cúpula militar rusa

Una purga más en el seno de la cúpula militar pone de manifiesto que la polémica reforma del Ejército ruso no acaba de arrancar.

Tres generales fueron hoy destituidos y enviados a la reserva y otro trasladado a un nuevo destino. La radio Eco de Moscú señalaba que hacía tiempo que no se efectuaban tantos cambios de un golpe dentro de las Fuerzas Armadas.

El cese más importante ha sido el del comandante en jefe del Ejército de Tierra ruso, el general Vladímir Bóldirev, que pasa a estar retirado. Lo mismo sucede con el responsable de la región militar del Cáucaso Norte, el general Serguéi Makárov. Ambos serán sustituidos por Alexánder Póstnikov y Alexánder Galkin respectivamente. A la reserva ha sido enviado también el jefe del 58 Ejército, desplegado en el Cáucaso Norte, el general Anatoli Jruliov, herido en Osetia del Sur en enfrentamientos con las tropas georgianas hace año y medio. Así mismo, el general Serguéi Surovkin ha perdido su puesto en la Dirección Operativa del Estado Mayor.

El especialista en temas castrenses, Alexánder Golts, relaciona las destituciones con "los fallos habidos durante la guerra con Georgia -en agosto de 2008- y con la resistencia que existe en las filas del Ejército a la reforma militar".

Sin embargo, el subdirector de la revista especializada "Nezavísimoye Voénnoye Obozrenie", Víctor Litovkin, considera "injusto" el relevo de Bóldirev. "Ha dirigido todas las maniobras el año pasado y los cambios introducidos en el Ejército de Tierra se deben exclusivamente a él", afirma Litovkin. Según sus palabras, "no creo que tales ceses vayan a favorecer la reforma de las Fuerzas Armadas".

El descontento con la "rapidez" con la que el actual ministro de Defensa, Anatoli Serdiukov, pretende modernizar el Ejército ruso se trasluce con frecuencia en los medios de comunicación rusos y el "ruido de sables" suele culminarse con remodelaciones como la de hoy. Así sucedió en la primavera de 2008, cuando el entonces jefe del Estado Mayor, el general Yuri Baluyevski, se enfrentó a Serdiukov. El resultado fue la sustitución, en junio de ese año, de Baluyevski por Nikolái Makárov.

Pero ni así ha logrado el ministro de Defensa poner bajo su control las Fuerzas Armadas rusas. Serdiukov, es el único civil nombrado al frente del ministerio, al que llegó en febrero de 2007. Reemplazaba de esa manera a Serguéi Ivanov, quien, pese a fracasar en la tarea de reformar el Ejército, llegó a sonar entre los posibles candidatos a suceder a Vladímir Putin.

Los bajos salarios y la falta de viviendas son los problemas más agudos que padecen los oficiales rusos. Las cifras hablan de 122.000 militares haciendo cola para poder conseguir alojamiento para sus familias. Todo ello con el caldo de cultivo de la corrupción. La idea ahora es reducir el Ejército ruso de casi un millón y medio de efectivos a un millón en 2012. Al mismo tiempo, el presidente Dmitri Medvédev, anunció el año pasado un "rearme a gran escala" a partir de 2011.

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