Despliega el menú
Internacional

GUATEMALA

Espiaban al presidente de Guatemala en su despacho y residencia oficiales

Se han varios equipos de espionaje, siete micrófonos y dos cámaras de video colocados en el Despacho Presidencial, en la oficina de la Primera Dama, en una de sus oficinas privadas, y en su residencia.

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, confirmó sus sospechas: estaba siendo espiado con artilugios de moderna tecnología en su oficina y en su casa. Ni siquiera su esposa se libró de la observación clandestina.

El mandatario advirtió en julio pasado que era víctima de escuchas telefónicas, pero la cosa no fue a mayores hasta esta semana, cuando aseguró que había un "traidor" entre su círculo de confianza y declaró "la guerra" a las escuchas y servicios de espionaje ilegales.

"A los ministros les digo que hay que tener cuidado, porque el que es capaz de colocar estas cosas... todavía debe haber un traidor hijo de la gran de su madre entre nosotros, y lo voy a encontrar, para que Guatemala pueda estar tranquila y se acabe este sistema tenebroso de ilegalidades", dijo Colom durante una rueda de prensa vespertina.

Y agregó: "Le declaro la guerra a todos los que escuchan llamadas, a todos los servicios de inteligencia privados no legales, porque aquí en Guatemala el orden y la ley se tienen que cumplir. Soy el presidente de la República y no estoy oyendo a nadie, porque no soy ilegal, y por favor, cualquiera que lo esté haciendo, o lo deja de hacer o lo encontramos".

Tras una mañana de una actividad intensa e inusual en el palacio de gobierno, la Guardia Presidencial, un cuerpo de élite del Ejército, desalojó por tiempo indefinido la sede del gobierno y otros edificios utilizados por el gobernante a los responsables habituales de su seguridad.

Según el jefe del estado guatemalteco, en el primer registro encontraron varios equipos de espionaje, siete micrófonos y dos cámaras de video colocados en el Despacho Presidencial, en la oficina de la Primera Dama, en su oficina privada de la zona 14, y en su residencia de la carretera a El Salvador.

Allí mismo, Colom anunció el reemplazo -supuestamente por petición propia- de Carlos Quintanilla, titular de la secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS) y de Gustavo Solano, responsable de Análisis Estratégicos (SAE), por Ricardo Marroquín Rosada, fundador de la SAAS y su director durante el mandato de Alfonso Portillo, y por Manuel de Jesús Galeano, respectivamente.

El mandatario no acusó directamente a Quintanilla, pero no descartó que el o los responsables de la colocación de los aparatos pertenezcan al entorno del ex jefe de la SAAS.

Mientras la Fiscalía, tramita la denuncia oficial y la investigación derivada, políticos y dirigentes de Guatemala expresaron su preocupación ante los diarios locales.

Carlos Zúñiga, presidente de la Cámara del Agro, valoró que el espionaje contra el mandatario no debía quedar impune: "Es penoso, hay que respetar la privacidad de las personas, y eso evidencia que nadie está seguro", afirmó.

Por su parte el secretario general del Partido Patriota, Otto Pérez, se preguntaba: "Si el propio Presidente se siente indefenso, ¿cómo se puede sentir el resto de guatemaltecos y los políticos de la oposición?". Sin embargo, insistió en la necesidad de que se investigue bien y se castigue a los culpables para que no se pueda pensar que haya sido un montaje.

Etiquetas