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Internacional

REINO UNIDO

El partido menos votado puede cambiar la política

Las negociaciones para formar Gobierno siguen. Los liberaldemócratas de Clegg hubieran logrado 106 diputados más con la reforma electoral.

Las negociaciones entre conservadores y liberales para formar un Gobierno con mayoría continúan hoy tras la jornada de ayer, que se cerró con un diálogo "muy positivo y productivo", según los liberaldemócratas de Nick Clegg. El partido menos votado de los tres principales en las elecciones del jueves en el Reino Unido tiene en este momento en sus manos la oportunidad histórica de cambiar el sistema electoral. Precisamente, el principal obstáculo en las negociaciones. Clegg ha salido claramente perjudicado por el actual, conocido como "first-past-the-post" (unipersonal mayoritario), que da el único escaño por una circunscripción a quien obtiene la mayoría simple de los votos y deja sin representación al resto. Por ello, los 'libdems' de Clegg quieren un sistema más justo como el proporcional. Con la reforma que defienden, Clegg habría obtenido el jueves 106 diputados más en la Cámara de los Comunes, según un cálculo de la empresa Ios, que publicó ayer 'The Independent'. Los conservadores habrían obtenido 254 escaños (en vez de 306), los laboristas, 205 (en lugar de 258) y los liberaldemócratas, 163, en lugar de 57. Pese al movimiento de escaños, ninguno lograría la mayoría absoluta, fijada en 326 parlamentarios.

Sin embargo, los "tories" de David Cameron se oponen a cambiar el sistema electoral actual, que ha permitido la alternancia entre laboristas y conservadores en detrimento de los partidos más pequeños. Su principal argumento es que así se garantiza el gobierno fuerte que necesita el Reino Unido, más aún en momentos de crisis como los que vivimos, que van a exigir de los ciudadanos sangre, sudor y lágrimas.

A los británicos parece asustarles algo que es normal en la Europa continental, como son las alianzas y los pactos de gobierno entre partidos sin mayoría.

Reunión con Brown

Clegg tiene un as en la mano en sus negociaciones con los "tories", ya que puede esgrimir la posibilidad de una amplia coalición con los laboristas y otras minorías. De hecho, ayer se reunió con Gordon Brown, en un encuentro cordial. El obstáculo de esta opción, la continuidad a su frente del perdedor de las elecciones, el aún primer ministro, Gordon Brown.

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