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ARMAS NUCLEARES

El OIEA, preocupado por la dimensión militar del programa nuclear de Irán

El Organismo Internacional de Energía Atómica asegura que sigue recibiendo información sobre eventuales actividades del país para el desarrollo de cargas nucleares para misiles.

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EFE

El OIEA dice estar cada vez más preocupado por las posibles dimensiones militares del programa nuclear de Irán, al tiempo que la República Islámica avanza en la producción de material apto para la construcción de bombas atómicas.

En un informe reservado enviado este viernes en Viena a sus estados miembros, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) asegura que sigue recibiendo información sobre eventuales actividades en Irán para el desarrollo de cargas nucleares para misiles.

El OIEA indica que Irán sigue incumpliendo todas las exigencias de la comunidad internacional para suspender las actividades de enriquecimiento de uranio y agua pesada, presentar información previa sobre nuevas instalaciones nucleares y responder a los inspectores sobre las posibles dimensiones militares de su programa nuclear.

Debido a la falta de cooperación de Irán, dicen los inspectores, el organismo de la ONU "no puede dar garantías creíbles de que todas las actividades y materiales nucleares en Irán tengan fines pacíficos".

El director general del OIEA, Yukiya Amano, asegura en el documento de 9 páginas, que sus expertos han recibido información sobre posibles dimensiones militares del programa nuclear iraní, que indicarían actividades muy recientes.

"La información de la que dispone el organismo es extensa y exhaustiva, y ha sido adquirida de muchos países y mediante esfuerzos propios", afirma el informe.

Según el OIEA, Irán ha trabajado hasta hace poco o incluso en la actualidad en diferentes experimentos con explosivos especiales y la producción de uranio en metal, que según escribió el organismo en su anterior informe es "relevante para un artefacto nuclear".

Además, Irán habría llevado a cabo estudios en los que "sustituye en el misil Shabab-3 una carga explosiva convencional por una cabeza esférica nuclear", indicaron los inspectores en el informe anterior, al que hacen referencia en la versión presentada este viernes.

El OIEA reconoce que Irán ha señalado cierta predisposición para hablar sobre este asunto, aunque Teherán, que sostiene que estas alegaciones son "manipuladas y falsas", no ha presentado nada concreto por ahora.

Por otra parte, el documento destaca que Irán ha intensificado sus trabajos en la producción de un nuevo combustible nuclear para un reactor científico en Teherán donde se producen isótopos para la lucha contra el cáncer.

Hasta ahora los expertos consideraban poco probable que Irán pudiera producir ese combustible, con uranio enriquecido hasta un 20% de pureza, del que ha fabricado ya unos 70 kilos desde febrero de 2010.

Sin embargo, diplomáticos consultados en Viena indicaron este viernes que los técnicos iraníes están avanzando en la producción de unas placas de combustible necesarias para el reactor de Irán. En la actualidad solo Chile, Argentina, Rusia y Francia producen esta variedad de combustible nuclear.

"Irán quiere dejar claro que desea ser independiente en todos los aspectos de ciclo de combustible nuclear, debido a la desconfianza que siente hacia Occidente", dijo un diplomático occidental que está al corriente de las investigaciones del OIEA en Irán.

Según los datos presentados, la República Islámica produce uranio poco enriquecido, es decir, inferior al 3,5 por ciento, a un ritmo de unos 100 kilogramos por mes. Para producir una bomba atómica se necesita un nivel de enriquecimiento del 80%.

Así, Irán ha conseguido producir 4.543 kilos de ese material, en teoría más que suficiente para fabricar varias bombas atómicas en caso de que decidiera aumentar la pureza del uranio. Mientras, el número de centrifugadoras de gas, con las que se enriquece el uranio, se mantiene estable desde hace más de un año, con en torno a 8.000 unidades, habiendo introducido los científicos iraníes material en unas 5.860 de ellas.

Una fuente diplomática consultada en Viena consideró "significativo" que Irán siga haciendo progresos a pesar de las sanciones internacionales impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, que exige una suspensión de esas actividades.

Estados Unidos y los países de la Unión Europea sospechan desde hace años que Irán quiere hacerse con un programa nuclear militar bajo el paraguas de un supuesto programa civil, algo que Teherán niega con vehemencia.

Desde 2006, el Consejo de Seguridad de la ONU ha dictado varias rondas de sanciones económicas, diplomáticas y políticas contra el régimen de los ayatolás

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