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Internacional
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INVESTIGACIÓN

El asesinato de Al Mabhuh daña los cimientos de Dubái

El crimen de un líder de Hamás, del que se acusa a Israel, supone una agresión a una de las ciudades con menos delincuencia y más obsesión por la seguridad.

Los agentes que hace un mes asesinaron en Dubái a Mahmud al Mabhuh, uno de los líderes de la organización palestina Hamás, pudieron esperar que su actuación quedara escondida detrás de sus disfraces y sus pasaportes falsos o, en el peor de los casos, enredada en una trama de acusaciones cruzadas y de intereses políticos.

 

Hoy, sin embargo, la operación se está convirtiendo en un quebradero de cabeza internacional para Israel, a cuyo servicio secreto, el Mossad, se acusa del crimen. Y cada día que transcurre desde que el lunes se difundieran las imágenes de los espías parece demostrar que su plan se estrelló en el punto más previsible: el escenario donde ejecutarlo.

 

Y es que el asesinato de Al Mabhuh es una agresión directa a los principios fundamentales de la nueva Dubái, una de las ciudades con menor índice de delincuencia del mundo, obsesionada por la seguridad, orgullosa de su Policía y esforzada por moldearse una imagen de neutralidad y tolerancia.

 

O, dicho de otro modo, un espacio dedicado a crear las condiciones perfectas para facilitar el cumplimiento de su primer mandamiento: hacer negocios.

 

Por eso no sentó nada bien que el Mossad calificara "sin fundamento" las acusaciones de Dubái en su contra y que afirmara que el emirato no presentó prueba alguna de la implicación israelí en el caso.

Orden de detención

El jefe de la Policía Local, Dahi Tamim, pidió una investigación y anunció que solicitará una orden internacional de detención contra Meir Dagan, el director del Mossad, al tiempo que anunció "sorpresas" y "nuevos elementos" que descartarán cualquier duda sobre la implicación israelí.

 

Los analistas en Dubái cierran filas con su Policía y señalan que el haber destapado la operación contra Al Mabhuh es "un gran golpe" del emirato.

"La preocupación de Dubái por mantener la ley y el orden puede rayar la paranoia, pero es una paranoia positiva", señala Riad Kahwaji, director del Instituto de Análisis Militar para Cercano Oriente y el Golfo, citado ayer por el diario 'Gulf News'. El analista de seguridad Ebrahim Khayat asegura al mismo diario que "la Policía de Dubai es una de las mejores fuerzas del mundo" y que los servicios israelíes "no se dieron cuenta de su capacidad y su experiencia técnica".

El Mossad "metió la pata"

Khayat subraya además que el servicio secreto israelí "metió la pata" al dar a sus agentes pasaportes falsos, lo que desencadenó una crisis con los países a los que pertenecían esos documentos, entre ellos Reino Unido, Irlanda y Alemania.

 

Más lejos fue el propio Tamim. El jefe de la Policía Local no duda en considerar que los agentes del Mossad, uno de los servicios secretos más afamados del mundo, fueron "estúpidos" al dejarse "rastrear segundo a segundo" por las cámaras de seguridad, por otra parte omnipresentes en Dubái.

 

También la calle se coloca detrás de la seguridad del Gobierno del emirato. Consultado por la agencia DPA, un joven empleado en un comercio dubaití no duda en su respuesta: "Confiamos en nuestra Policía".

 

Mientras tanto, Interpol ya emitió "circulares rojas" de búsqueda por los once supuestos asesinos y publicó en Internet las fotografías de los sospechosos y sus nombres falsos, en tanto que los gobiernos de Reino Unido e Irlanda se reunieron con los respectivos embajadores israelíes.

La interpretación del diario 'Gulf News' resulta mucho más simplista. El "sofisticado aparato de seguridad de Dubái hizo un jaque mate al Mossad", dice. Solo con el tiempo se sabrá si la partida terminó tan rápido.

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