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¿DÓNDE ESTABAS EL 11-S?

Los usuarios de HERALDO.es nos han contado a lo largo de todo el verano dónde estaban aquel fatídico 11 de septiembre de 2011. Entre los relatos hay historias de lo más variado, desde Lourdes, que solo tenía 7 años y que lo vició recostada sobre las piernas de su abuela, hasta Javier, que estaba en Marrakech y aunque intentó verlo en la tele en el bar del hotel no parecían dispuestos a renunciar a la telenovela que a esa hora se emitía.

¿DÓNDE ESTABAS EL 11-S?
¿DÓNDE ESTABAS EL 11-S?

Pilar Pellicer (09/09/11 18:24)

Ese día era el cumpleaños de mi marido. Habiamos estado comiendo en un restaurante y cuando regresamos a casa y encendimos el televisor, vimos imágenes de la caída de la primera de las Torres. Al principio, nos quedamos mirando sin ser conscientes de lo que estaba pasando. Incluso pensamos que se trataba de una pelicula de ciencia ficción y similar. Más tarde fuimos conscientes de que lo que estaba pasando era cierto y nos quedamos atónitos, con un sentimiento de tristeza increíble.

Hacía dos meses exactamente, habíamos viajado a Nueva York y visitado las Torres. Lo curioso de todo es que nuetra intención era viajar allí en octubre, durante nuesta luna de miel. Pero un repentino imprevisto nos obligó a adelantar el viaje a julio, antes de casarnos. Por supuesto, nunca habríamos tenido la oportunidad de contemplar lasTorres, si hubiéramos realizado el viaje cuando teniamos planeado.

Lourdes Hernández García (25/08/11 16:26)

Me acuerdo perfectamente de ese día. Tenía 7 años y estaba recostada sobre las piernas de mi abuela, leyendo 'El Quijote', y escuchando la televisión, cuando cambiaron de emisión y empezaron a emitir los atentados. Recuerdo cómo mi abuela se asustó, pensaba que iba a estallar la III Guerra Mundial. Me acuerdo tanto, porque al día siguiente a mi abuela le dio un infarto y murió el dia 14 de septiembre. Por eso recuerdo el día.

Ángel Hernández (27/08/11 20:28)

Estaba en casa echando una hermosa siesta. Mi hija estaba viendo la televisión y tan pronto me oyó salir de la habitación, me llamó para que lo viera. Como buena hija, me respetó la siestecilla.

Ramón Escartín (14/08/11 15:16)

Cuando ocurrió el atentado estaba tranquilamente en mi casa y lo vi en directo por tv, pero me afectó de forma directa en mi viaje de novios, pues el crucero que debía acabar en Turquia, varió su ruta para acabar en Malta, ya que por aquel entonces se consideró zona no turística a todo el Magreb y eso incluyó este país.

Jose Luis (14/08/11 12:59)

Estaba con mi mujer de vacaciones en Lanzarote. Recuerdo que salía del comedor de un restaurante para ir al aseo , eran las 15.00 y daban el telediario. Creo que era Matías Prat... No me podía creer lo que veía: el primer avión estrellarse, y luego el segundo. Este año, en el 10 aniversario, estamos otra vez en Lanzarote, esperando no se repita nada parecido.

Diana (14/08/11 09:19)

Estaba trabajando en un restaurante de Salou, aquel que luego los servicios de seguridad del estado estuvieron investigando buscando las imágenes de seguridad, ya que dijeron que había estado comiendo allí el hombre más buscado del planeta. Recuerdo que las terrazas estaban llenas de gente y que dejaron de hacer lo que estaban haciendo y se levantaron para mirar mejor las noticias. De repente un silencio sepulcral, compañeros de cocina, camareros y camareras, con los platos o los cafés en las manos, nos paramos enfrente de la televisión de la heladería y no dábamos crédito a lo que veíamos. Recuerdo que había una mesa de clientes americanos que se echaron a llorar... habían salido de Nueva York el día anterior y estaban todavía por ir al hotel con las maletas. Matias Prats, con una seriedad impresionante, con muchos nervios también, iba dando la noticia según le llegaba, las imagenes impactaban hasta tal punto que nadie dudaba de lo que por desgracia estábamos viendo. Durante las horas siguientes no cambiamos de canal para estar al tanto de las víctimas y los actos de rescate que se sucedían... Zona cero decían. EEUU conmocionado y el resto del mundo con la boca abierta asombrados de la crueldad de un grupo de personas que gritaban ¿libertad?. Los comentarios entre la gente se iban sucediendo sin acabar de dar crédito. ¿Cómo había sido posible un acto tan vil? ¿Qué necesidad de matar a tanto inocente? Fue uno de los días en los que lloré por aquellos que no conocí pero que hubiera deseado conocer... Demasiado triste.

José Miguel Pérez (09/08/2011 6:52)

Me encontraba en el aeropuerto de París-Orly esperando el vuelo para Madrid cuando escuché a unos jóvenes hablar de un gran atentado en Nueva York. Lo cierto es que no quise enterarme de detalles e incluso pensé que se trataba de una broma o una exageración. Durante el vuelo, nadie habló del tema y yo tampoco pregunté. Tras aterrizar en España con toda normalidad, ya en la estación de Atocha, mientras esperaba al tren para Zaragoza, conocí la realidad del desastre. Al llegar a casa, escribí un correo electrónico a una compañera que vivía en Nueva York, quien me contó la angustia vivida por ella misma al cortarse las

comunicaciones internas en la ciudad, de manera que durante más de diez horas no pudo reunirse con su familia.

José Miguel Pérez (09/08/2011 6:52)

Estaba en mi casa. Tenía 19 años. Había comido pronto para irme a la biblioteca para estudiar, pues había quedado con mi novia (de aquel entonces). Recuerdo las dos horas de agonía, ¿o fueron tres?. Sufrimiento. Incredulidad. No podía ser cierto lo que estaba viendo. Recuerdo mi miedo, mi congoja. Fui corriendo al salón a decirle a mi madre que pusiera el canal que

estaba viendo yo. Recuerdo perfectamente el silencio de nuestras bocas mientras mirábamos anestesiados la tele. Recuerdo cómo caían las lágrimas por mis mejillas al ver a la gente tirarse por las ventanas. Incluso ahora mientras redacto estas líneas no puedo evitar que se empañen mis ojos, que se ericen mis pelos, la carne de gallina. 10 años después, mis ojos, siguen llorando lo sufrido aquel día.

Ana Cáncer (07/08/2011 19:02)

Mi padre murió el día 10 a causa de un accidente de tráfico sufrido en el último fin de semana de agosto. Por lo tanto, el día del atentado mi familia estaba de duelo y entierro. Fue muy angustioso, en medio de ese dolor, vivir la preocupación por la situación.

Ana Serma (03/08/2011 14:25)

Ese 11S estaba embarazada de 8 meses largos, a punto casi de dar a luz; mi primer hijo nació 11 días después. Después de comer una hamburguesa en el McDonald, mi marido me dejó en la puerta de casa, me senté en el sofá del salón y encendí la televisión para ver las noticias del medio día. Matias Prat, hijo, narraba lo que estaba sucedieno. Inmediatamente llamé a mi esposo al trabajo para informarle; comentamos lo que estaba sucediendo. Instantáneamente me di cuenta de que las torres estaban llenas de gente que podía morir. Impresionada y horrorizada por lo que estaba viendo, me vino a la mente el bombardeo japonés sobre la isla del Pacífico, origen de la intervención directa de los EEUU en la II Guerra Mundial. Pensé en lo que todo aquello podía suponer. Cuando hablaban de la aproximación de los equipos de socorro, médicos, policias y bomberos a la zona cero, me di cuenta de que estos también iban a morir y que, además, debían de ser conscientes de ello. Recapacité, toqué mi barriguirta de embarazada, queriendo hacer presente la existencia de mi hijo, aún en mis entrañas, y me sentí afortunada. Cuánto dolor personal entre los afectados iba a generar el acto que estaba presenciando por televisión, del que yo estaba a salvo a tantos miles de kilómetros de distancia, en la seguridad de mi hogar. Algunos meses despues sucedió el 11 M en Madrid, unas sensaciones parecidas me invadieron mientras cuidaba de mi hijo en la seguridad de mi hogar.

Hoy, años después, y tras leer en vuestro periódico esta pregunta, me he visto impulsada a contestar porque yo he sufrido un dolor similar en carne propia. Ahora ya no estoy con mi hijo, ni en la seguridad de mi hogar: mi hijo falleció de un terrible accidente y mi hogar se disolvió, me divorcié. El sufrimiento generado por estos hechos personales siempre me hicieron pensar en estas dos fechas históricas de dolor colectivo. Las catastrofes individuales o colectivas son parte de la vida. Los humanos somos capaces de soportar el dolor hasta límites insospechados y de reponernos con mucho esfuerzo y con el paso del tiempo.

Deseo que las personas que en esas dos fechas sufrieron tanto hayan podido encontrar sosiego en sus vidas y consuelo en lo que les quedó; a mí mis dos hijos, mi familia y mis amigos me ayudaron a superar la tragedia. Amor para todos los que sufren porque en él se encuentra el consuelo ante el dolor.

Lourdes (03/08/11 15:24)

Me acuerdo perfectamente de ese día, tenía 7 años y estaba recostada sobre las piernas de mi abuela, leyendo 'El Quijote', y escuchando la televisión, cuando cambiaron de emisión y empezaron a emitir los atentados. Recuerdo como mi abuela se asustó, pensaba que iba a estallar la III Guerra Mundial. Me acuerdo tanto, porque al día siguiente a mi abuela le dio un infarto y murió el dia 14 de septiembre, por eso recuerdo el día.

Jesus (03/08/11 15:10)

Estaba con mi mujer y un amigo en Calatayud, fuimos a comer al mesón La Dolores y después de comer nos fuimos a una terraza a tomar algo, ajenos a todo. Nos extrañaba que todo el mundo en los bares miraba el televisor y pensábamos qué estará pasando, recuerdo que llamó una amiga a mi mujer y pensé que estaba de coña, a la vez me llamó mi madre asustada de que estuviéramos fuera y ya vi que el tema iba en serio y evidentemente nos metimos dentro de la cafetería para ver las noticias y luego volvíamos con el coche escuchando al radio.

S.PEDRO (03/08/11 12:05)

Acababa de hacer un viaje de trabajo, estaba comiendo en el instante en que vimos el primer contacto con las torres y la humareda. Fue escalofirante.

Javier (02/08/11 20:27)

Estaba en un café de la plaza Jamaa el Fna de Marrakech, cuando nos llamaron desde España para avisarnos. En el café estaban viendo un telenovela y le pedimos al camarero que pusiera otro canal para informarnos. Lo hizo, pero al minuto volvió a cambiar y continuó viendo su telenovela. En el hotel, lo mismo: en la recepción veían un partido de balonmano Marruecos - Túnez, estaban poco interesados en el tema....

Ojals (02/08/11 12:52)

No me enteré hasta casi las 4.00 PM hora española. Estaba despertando de una larga y profunda siesta después de una comida pesada de garbanzos o judías, no recuerdo bien. Abrí los ojos un poco y creí durante varios minutos que era una pesadilla por empacho.

Animal2 (02/08/11 12:01)

Estaba en Praga, habíamos visitado un castillo y bajábamos por el barrio de las embajadas, observamos algo extraño en la embajada de EE. UU. Alguien me llamó por teléfono para decirme lo que estaba pasando, cámara... teléfono que se queda sin batería... dos polícias como armarios se acercaron nos cachearon y nos dijeron que a circular, por el rabillo del ojo vi a un chico que se acercaba a la puerta y le permitían poner unas flores. Llegamos al final de calle, tramo cortado por la policía y entramos en una taberna tipo irlandesa, allí estaba la televisión y nos pareció increible... Pero no, el horror real superaba la ficción.

Federico (02/08/11 11:48)

En Calpe, comiéndome una mariscada.

Fredy Diez (02/08/11 11:41)

Yo acababa de aterrizar en República Dominicana con mi esposa para celebrar nuestro décimo aniversario, cuando llamamos a nuestros hijos por teléfono y nos lo dijeron. Imaginad a 8 horas de avión, aeropuertos cerrados, y en el culo del mundo con la única informacion de Televisa....

Quercus (02/08/11 09:28)

No entiendo, ¿se refieren a dónde estaba cuando el gobierno de los Estados Hundidos demolió las torres gemelas provocando una ola de miedo y odio frente al mundo islámico? Ah sí, de eso sí que me acuerdo. Estaba comiendo en la plaza del pilar porque el 11S es el cumpleaños de mi abuelo (y el de mi suegro también).

María Laguna (02/08/2011 8:49)

Durante los atentados del 11 de septiembre de 2011 estaba realizando mi Tesis Doctoral en el Instituto Pirenaico de Ecología (IPE), en el Campus de Aula Dei en Montañana. Habíamos terminado de comer y no recuerdo quién nos avisó para que volviésemos al comedor. Nos quedamos durante un buen rato callados, investigadores, becarios, personal de administración...todos juntos sin separar la vista del televisor. Al cabo de un rato regresamos al Instituto, era difícil trabajar. Creo recordar que todos buscábamos noticias en internet. A los pocos minutos, el Director del IPE por aquel entonces nos instó a irnos a casa porque, según dijo, era un día histórico. Pienso que no se me olvidará nunca. Guardo los periódicos del día siguiente al atentado. Algunos nacionales y otros extranjeros que pude comprar en Zaragoza. Años más tarde, estando dando clase de Historia les comentaba a mis alumnos si esta fecha marcaría el paso a una nueva era, al igual que utilizamos la caída del Imperio Romano, la toma de Constantinopla por los turcos o la Revolución Francesa.

Xexu (01/08/11 18:09)

Durmiendo la siesta.

Isabel (30/07/11 12:14)

Estaba en la cocina, acababa de ver mi serie favorita y casi en directo lo vi. Llamé por teléfono a mi marido, automáticamente, sin pensar en las consecuencias de tan grave accidente, solo por el morbo de que un avión se estrellase contra un edificio. Cuando contestó, se estaba estrellando el segundo, le dije que una tragedia estaba pasando en el mundo. Solo me despegué del televisor para ir a recoger a mi pequeño de un año, al abrazarle pensé que muchos niños esperarían hoy a sus padres el abrazo que jamás llegaría.

Marta García (29/07/11 10:56)

Haciendo fila a las puertas del pabellón Príncipe Felipe. Llevaba ya varias horas al sol, aburrida, poniendo oreja a lo que se comentaba en la fila. Entonces, sonó un móvil. Alguien llamaba desde Washington para avisar a su hermana de que estaba bien. La hermana, como yo, no sabía de qué le hablaba. En aquellos tiempos nadie tenía internet en el móvil. Todos seguimos haciendo fila en una calma tensa. ¿Qué había pasado? Obtuve la respuesta cuando al llegar a casa (contenta por haber conseguido mi objetivo tras 3 horas de fila) encendí la tele. No hizo falta hacer zapping. El mundo había cambiado mientras yo, aburrida, pasiva e ignorante, hacía fila bajo el sol abrasador de aquel 11 de septiembre.

Daniela (29/07/11 10.24)

Había terminado de comer en casa con mi madre. Al día siguiente tenía examen de álgebra en la Universidad (asignatura de 1º en mi 2º año de carrera). Me tenía que poner a estudiar enseguida. Mi madre estaba viendo la tele y me llamó para que fuera corriendo. Vimos cómo se estrellaba el segundo avión en directo. Estuve entre mi cuarto con los apuntes de álgebra y la sala de estar con la tele puesta toda la tarde. Imposible concentrarme. No se me olvidará en la vida la tensión de aquella tarde. Suspendí el examen (eso me pasa por estudiar el último día).

Marisa Ordoyo (28/07/11 01:42)

Mi hija acababa de hacer un añito. Por aquel entonces mi marido (ahora ex) trabajaba fuera de Zaragoza y yo, que vivía en un pueblo, por no estar sola me venía a Zaragoza con mi madre durante la semana. Ese día mi madre y yo acabábamos de comer mientras mi hija dormía plácidamente la siesta ajena a todo. Recuerdo que estábamos viendoel telediario de Antena 3 cuando de repente apareció la primera imagen de una de las torres contra la que había chocado un avión. Mi madre me llamó corriendo: «¡Ven, corre, mira lo que ha ocurrido en New York!». Yo miraba a mi madre y ella a mí atónitas. Dijimos: «Esto no es un accidente». Y de repente la torre cayó. Recuerdo las palabras de Matías Prats, sudando, nervioso viendo cómo en directo estábamos viviendo un atentado, un tercer avión en el Péntanogo, las primeras imágenes de aquella catástrofe de una magnitud incalculable. Fue horroroso, sin parar de llorar toda la tarde pegados al televisor. Y quién nos iba a decir que aquí en España ibámos a vivir algo semejante a EE. UU...

Teresa Navarro (28/07/11 09:39)

Mi marido y yo acabábamos de llegar a Myanmar de viaje de novios y lo primero que vimos al encender la TV en el hotel, después de 24 horas de vuelo, fue uno de los aviones impactando con lasegunda torre: pensamos que era una película. Myanmar es una dictadura militar y en el hotel no había ni internet para comunicar a nuestras familias que estábamos bien. Los militares prácticamente ocultaron la noticia; no salió ni en los periódicos, ni se hizo el menor comentario. El guía se encogía de hombros y decía que no sabía nada. A la gente le aterraba hablar de cualquier cosa en público. Fue impresionante vivirlo en esas condiciones. Qué choque tan brutal con la realidad de Myanmar. País del que, por cierto, no se ha vuelto a decir nada desde la revolución de los Lamas...

Lola Jarque (28/08/11 13:34)

Yo acompañaba a una amiga ingresada en una clínica privada, pusimos la tele cuando se veía el impacto del primer avión, supusimos que era una película de ficción, nos sorprendió el segundo y pusimos más voz para entender lo que era. La gran sorpresa fue que era real.

Francisco (28/08/11 08:53)

En septiembre de 2001 estaba como gerente de recursos humanos en el Warner Bros Park de Madrid. Al regresar de comer a mi puesto de trabajo, sobre las 15.05 sonó el teléfono de mi despacho, era mi esposa desde Zaragoza diciéndome que un avión se había estrellado contra una de las torres gemelas y que lo estaba viendo en el telediario. Al rato me volvió a llamar y me dijo que otro avión también se había estrellado contra la otra torre gemela. Nuestra empresa aún con mayoría de capital español, tenía de director general a Tom Mehrmann que era norteamericano, rápidamente nos reunimos varios dirigentes del parque para comentar lo ocurrido en New York. Yo estuve navegando por internet en los periódicos digitales de EE. UU.: 'Washington Post', 'New York Times', etc., donde ya había vídeos de lo que ocurría allí. Aquella tarde noche estuve pendiente de la televisión para ver las dantescas escenas que retransmitían. Al día siguiente nos juntamos los empleados del parque delante de las oficinas, alrededor de Tom, para guardar un minuto de silencio.

Yolanda (27/07/11 19:58)

Ese dia estaba viendo las noticias cuando hicieron que uno de los aviones fuera hacia la primera torre pero vi cómo la segunda también le pasaba lo mismo con un segundo avión

Unos meses mas tarde y aprovechando que tenia a unos amigos viviendo en Philadelphia y que los billetes de los aviones bajaron drásticamente de precio marché para allí. Los controles estaban militarizados y tenías que descalzarte, todavía recuerdo cuando estaba en la mesa de 'checking', justo cuando volvía, que me preguntaron: «¿En caso de accidente a quien avisamos?». Yo en mi interior decía ‘a mi familia, a mi casa’... Mi amigo vio que me bloqueé y contestó por mí, diciendo que lo avisaran a él en los Estados Unidos. También vio cómo iban saltando y corriendo por la cinta donde te obligan a meter los bolsos de mano cuando vieron una pistola pequeña de souvenir, de esas que ponías un petardo y no te cabía ni el dedo. Cómo corrían..

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