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CAMBIO CLIMÁTICO

Dinamarca acude a la APEC para salvar con un acuerdo de mínimos la cumbre del clima

Los países de Asia-Pacífico, entre ellos EE. UU., creen "poco realista" que se logre un pacto definitivo en Copenhague.

Los mandatarios de Malasia, Birmania, Filipinas, Singapur, EE. UU., Tailandia, Vietnam, Brunei y Camboya, ayer, en Singapur.
Dinamarca acude a la APEC para salvar con un acuerdo de mínimos la cumbre del clima
REUTERS

En la cumbre sobre el cambio climático de Naciones Unidas en Copenhague no se aprobará un acuerdo internacional vinculante, tras la propuesta de mínimos presentada ayer sorpresivamente en Singapur por el primer ministro de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, a los líderes del Foro para la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).

 

La presión de la cuenta atrás para salvar la cumbre de Copenhague (del 7 al 18 de diciembre), hizo que el primer ministro danés se presentara en Singapur al margen de la cumbre, en un desayuno coorganizado en el último minuto por el presidente de México, Felipe Calderón, y por el primer ministro de Australia, Kevin Rudd.

 

Rasmussen expuso ante 19 de los 21 líderes de los jefes de Estado y de gobierno de la APEC, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo de China, Hu Jintao, una fórmula que impediría el fracaso completo de la cumbre.

La propuesta consiste básicamente en llegar primero a un acuerdo político que defina los objetivos en la lucha contra el cambio climático y después en un segundo paso se concretaría cómo hacerlo. Se trata de "un acuerdo, dos pasos", resumió el asesor de Obama Michael Froman, quien destacó que en el desayuno hubo un acuerdo general para las propuestas de Rasmussen.

 

Froman dijo que Copenhague sería "el primer paso en un proceso hacia un acuerdo internacional legalmente vinculante".

 

Esta propuesta de "un acuerdo, dos pasos" refleja -según Froman- la opinión generalizada "de que era poco realista esperar que en el periodo entre ayer y el inicio de Copenhague en 22 días se pudiera alcanzar un acuerdo completo, mundialmente vinculante".

 

El segundo paso deberá ser dado en negociaciones futuras, según Froman. Este concepto fue respaldado por el presidente Hu. México acogerá la siguiente cumbre sobre cambio climático y los medios daneses especulaban ayer con que allí se podría rematar la negociación. No obstante, fuentes del Gobierno danés señalaron que Rasmussen no mencionó ninguna fecha concreta para que los esfuerzos se concentren en Copenhague.

 

La cumbre de la capital danesa será un primer paso para un acuerdo vinculante que contemple todos los aspectos: reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, nuevas tecnologías y los gastos financieros.

 

"Hubo un amplio respaldo de parte de los líderes de que Copenhague debe ser un éxito", dijo Froman, quien al ser preguntado sobre la presencia de Obama en la capital danesa, respondió que el mandatario no se pronunció en la reunión al respecto.

Por su parte, Obama advirtió de que no se busque demasiada perfección. "No dejen que lo perfecto se convierta en enemigo de lo bueno", dijo el mandatario.

 

Rasmusen explicó en la cita que aun cuando no se consigan acordar todos los detalles de un instrumento legalmente vinculante, cree que "un acuerdo políticamente vinculante con un compromiso específico para la reducción y la financiación proporciona una base fuerte para una acción inmediata".

 

El primer ministro danés habló de un "texto político, de entre cinco y ocho páginas", que no debería ser una "declaración política con palabras bonitas, sino formulado con un lenguaje preciso para un acuerdo político amplio que abarque todos los aspectos".

Dinamarca invitó, como anfitrión de la Conferencia sobre Cambio Climático, a 192 jefes de Estado y de Gobierno. En esta reunión, que se realizará entre el 7 y el 18 de diciembre, el objetivo es llegar a un acuerdo sobre cambio climático que sustituya al protocolo de Kyoto, que expira en 2012, y que incluya objetivos para reducir los gases contaminantes, pero también establezca financiación para ayudar a los países pobres a que tomen medidas contra el cambio climático.

 

Como anfitrión, Rasmussen aspira a lograr un acuerdo político, pero no jurídicamente vinculante. Los países en vías de desarrollo y los emergentes critican esta posición, respaldada por las grandes naciones de Occidente.

 

Uno de los principales obstáculos que han encontrado las negociaciones de cara a la reunión de Copenhague ha sido la resistencia de Pekín a aceptar objetivos obligatorios de reducción de emisiones. Otra traba ha sido la posición de Estados Unidos. Aunque Obama personalmente apoya la reducción de emisiones contaminantes, hasta el momento el Congreso de EE. UU. se ha mostrado renuente a aprobar medidas que recorten la emisión de esos gases. China y Estados Unidos son los dos principales países contaminantes del mundo.

 

La cumbre de la APEC es la última gran reunión de líderes mundiales antes de Copenhague.

 

En su comunicado final, los 21 países del Foro Económico lanzarán un llamamiento para el éxito de la reunión de Copenhague, aunque se ha eliminado del texto definitivo el apoyo a una reducción de las emisiones al 50% con respecto a los niveles de 1990 para 2050.

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