Despliega el menú
Internacional

GUERRA DE AFGANISTÁN

Cinco soldados de la ISAF mueren en Afganistan

Las bajas se produjeron en tres ataques distintos, siendo la del miércoles una de las jornadas más sangrientas para las tropas internacionales.

Cinco soldados de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN murieron en varios ataques registrados en Afganistán, según informó la organización militar, con lo que son ya once las bajas de las tropas extranjeras.

Tres soldados fallecieron por la explosión de una bomba caminera en el oeste del país centroasiático, explicó en un comunicado la fuerza de la OTAN, que no precisó el lugar exacto en el que ocurrieron los hechos.

"La política de la ISAF es poner en manos de las autoridades nacionales pertinentes los procedimientos de identificación", afirmó la organización.

Otro artefacto acabó con la vida de un militar en el sur afgano y un quinto soldado murió en un "ataque insurgente" en el este, según la información difundida por la OTAN.

Durante la jornada del miércoles, la ISAF sufrió seis bajas en sus filas por varios ataques en el sur y el este de Afganistán.

El año 2010 está siendo el más sangriento para las tropas internacionales desplegadas en Afganistán desde la caída del régimen talibán en 2001 y la invasión estadounidense del país.

Según datos del portal independiente icasualties.org, en lo que va de año han muerto 584 soldados, con lo que son ya 2.154 los militares fallecidos desde la llegada de las tropas extranjeras.

La mayoría de las víctimas de la ISAF se producen en el arco suroriental afgano, fronterizo con Pakistán, donde predomina la etnia pastún, de la que proceden tradicionalmente los insurgentes talibanes.

En esas áreas son frecuentes tanto las emboscadas contra patrullas de tropas extranjeras como la táctica de los insurgentes de situar bombas camineras en las vías más transitadas, algo que se ha convertido en el arma más letal usada por los integristas.

Con unos 150.000 soldados desplegados en Afganistán, la ISAF asume el reto de debilitar a los insurgentes antes de julio de 2011, la fecha marcada por el presidente de EEUU, Barack Obama, para el inicio de la retirada militar.

Etiquetas