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Internacional

JULIÁN ISAÍAS RODRÍGUEZ, EMBAJADOR DE VENEZUELA

"En América no vamos a acorralar a las clases más depauperadas"

Tras una reseñable carrera como fiscal general, vicepresidente ejecutivo de la República y profesor universitario, este venezolano disfruta como diplomático, labor de la que habló en el colegio mayor Miraflores de Zaragoza.

El embajador de Venezuela en España, en el colegio mayor Miraflores de Zaragoza.
"En América no vamos a acorralar a las clases más depauperadas"
JOSé MIGUEL MARCO

Es inevitable preguntarle por las recientes elecciones presidenciales en Colombia, que ha ganado el oficialista Juan Manuel Santos. ¿Qué significa para Venezuela este continuismo de la política de Álvaro Uribe?

Es la respuesta que el pueblo colombiano se dio y nosotros respetamos todas las expresiones de soberanía de los pueblos. De lo que no estoy muy seguro es de que Santos desarrolle la política de Uribe. Los tiempos y los momentos históricos cambian, las personas son distintas aun cuando tengan corrientes ideológicas parecidas y él tendrá sus propias políticas. Tengo la certeza de que jugarán un papel determinante el tiempo histórico y los intereses de Colombia en el marco de las relaciones internacionales.

Las primeras palabras de Santos han sido para Venezuela y Ecuador, a quienes invita a abrir "caminos de cooperación". ¿Cómo reciben esta invitación?

Las relaciones de los pueblos de Colombia y Venezuela son históricas. Fuimos un solo país es un momento. Y en 1819, la Nueva Granada y Venezuela constituyeron un solo país y Colombia otro. Tenemos un solo libertador, compartimos poco más de mil kilómetros de vecindad y somos países con una frontera que no nos separa, sino que nos une. Así que con absoluta seguridad siempre vamos a tener en cuenta los intereses del pueblo soberano colombiano.

Tienen además un tema que les concierne a ambos países, las FARC. ¿Verá su final?

Fukuyama dijo después de que cayera el Muro de Berlín en 1989 que estábamos en el fin de la historia, y se equivocó. Por eso no me atrevo a hacer predicciones.

¿Pero el camino para lograrlo es el correcto? ¿Hasta qué punto puede ayudar Venezuela a Colombia en esta lucha?

Venezuela siempre ha estado dispuesta a ayudar a los Gobiernos colombianos cuando se le necesita en todos los aspectos. Siempre tendemos la mano. Esperamos que esa disposición sea recíproca.

Las FARC además tienen un nexo con España, puesto que hay quienes afirman que la guerrilla entrena a ETA en Venezuela, ¿qué hay de cierto en esto?

El PP está utilizando el terrorismo para hacer campaña electoral tanto en Venezuela como en España, incumpliendo un pacto que hizo con el PSOE. Es un tema en el que se debe ser responsable. Y creo que en el PP no todos son irresponsables, sino que debe haber un mínimo de cordura. El propio Quijote tuvo momentos de cordura, así que yo aspiro a que en el PP lean a Cervantes y utilicen algunos de esos momentos lúcidos para reflexionar. Las políticas de Estado no pueden utilizarse para hacer campaña electoral, son políticas de Estado que responden a los Estados y no a los intereses de un partido.

Acaba la presidencia rotatoria de España de la Unión Europea y José Luis Rodríguez Zapatero se marcó como uno de sus objetivos principales acercar más la UE a Latinoamérica. ¿Lo ha conseguido?

Ha hecho esfuerzos importantes que sin mezquindad deben reconocerse. Desgraciadamente hay una crisis mundial que no es solo una crisis financiera. Se ha expresado como una crisis financiera en EE. UU. y ha repercutido desde allí hacia Europa. Pero es una crisis del capitalismo y una crisis estructural que impide a veces que algunos objetivos que se propongan presidentes como Zapatero y el propio Obama, o quienes quieren buscar la paz del mundo y la satisfacción de los intereses sociales de la humanidad, no lo logren cabalmente. Pero si todos nos empeñamos con tenacidad y vocación de crear un espacio para todos, lo vamos a alcanzar más pronto que tarde. Y ese creo que este debe ser el objetivo de todos, independientemente del lugar dónde estemos, de Europa, América, de Asia.

Hay países latinoamericanos que no están sufriendo la crisis de forma tan drástica o que incluso están creciendo, ¿a qué se debe?

A todos nos afecta la crisis. En el caso de Venezuela, los precios del petróleo bajaron de 140 dólares por barril a 61 o 62. Pero hemos tenido la ocasión de haber vivido con anterioridad lo que le está ocurriendo a Europa en este momento con el Fondo Monetario Internacional. Y esa experiencia de hace 20 años nos ha permitido tener mejores respuestas que las que tiene Europa. En América nunca vamos a acorralar a las clases sociales más depauperadas. Nuestros derechos sociales no han sido tocados. En Venezuela, el presupuesto en materia de salud, de educación y de igualdad social es la parte más importante que hemos invertido de nuestro productor interior bruto. No se han tocado las pensiones y, un solo ejemplo, cuando en España hay un desempleo del 17 o 18%, en Venezuela tenemos el 8,1%. No creemos que nuestro planteamiento sea ofrecernos como rectores de una política social en Europa, pero sí creemos que Europa debería aprovechar la experiencia de América Latina, especialmente de Argentina, de América Central, con el FMI para prever qué medidas desarrollar sin afectar a los mileuristas, que se merecen mejor trato y una mano tendida, no un golpe.

¿En qué se centran principalmente las relaciones entre Venezuela y España?

Tenemos una cooperación bastante amplia y buena relación con las empresas privadas como Repsol, que nos ha ayudado a cubrir yacimientos de petróleo y de gas. Tenemos a Telefónica, Iberdrola, Maphre y empresas constructoras de ferrocarril. Y tenemos relaciones agroalimentarias incluso con productos de la cesta básica de los venezolanos y que son importados a España. Pero sobre todo tenemos una extraordinaria relación afectiva y una gran confianza de gobierno a gobierno.

Su presidente Hugo Chávez no genera mucha simpatía en nuestro país, ¿por qué cree que es así?

Lo que ocurre es que algunos en España nos ven desde los medios de comunicación social, y algunos no expresan con claridad y objetividad la verdad de lo que sucede en nuestro país. Posiblemente respondan a intereses económicos o intereses electorales en España, pero de alguna manera la guerra contra Venezuela es la continuación de la que hay televisión pero por otros medios. Es una forma de desdibujarnos, de pretender desacreditar un proceso social y tratar de crear huecos, fisuras, en la credibilidad que pueda tener nuestro dirigente. Y me refiero no solo a Chávez, también a Evo Morales, Correa, al propio Lula, a quienes han tratado de desprestigiarlos desde algunos medios españoles.

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