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Internacional
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CRISIS POLÍTICA EN LOS PAÍSES BAJOS

Afganistán rompe el Gobierno holandés

El Ejecutivo de La Haya dimite en bloque tras la rotunda negativa de los laboristas a mantener militares en Kabul.

Soldados holandeses conversan con civiles afganos, en enero pasado en la provincia de Uruzgan
Afganistán rompe el Gobierno holandés
AFP PHOTO

El conflicto de Afganistán provocó por primera vez la caída de un Gobierno con la dimisión en bloque del gabinete del primer ministro demócratacristiano, Jan Peter Balkenende, tras la negativa rotunda de los laboristas a que Holanda mantenga su presencia militar en el país centroasiático. El Gobierno de Balkenende habría cumplido mañana tres años en el poder, aunque el ambiente ayer en el 'Binnenhof', sede del Ejecutivo, en el corazón de La Haya, era de profundo abatimiento y frustración.

 

El Ejecutivo holandés continuará gobernando de forma provisional y convocará elecciones anticipadas en el plazo de 83 días, cuando debían celebrarse en 2011.

 

"Como jefe de este gobierno, no he tenido más remedio que constatar que no existía alternativa frucífera para que este gabinete siga su labor", aseguró Balkenende hacia las tres de la madrugada, después de una sesión agónica del consejo de ministros, que se prolongó casi 16 horas.

 

El objeto de la agria disputa fue la prolongación durante 12 meses más -hasta 2011- de la presencia militar holandesa en Uruzgan, una de las provincias más peligrosas de Afganistán, cuna del mulá Omar, y donde Holanda mantiene desde 2006 un contingente de 1.600 efectivos.

Las numerosas bajas -21 hasta la fecha- y los constantes episodios de violencia en esa región, con fuerte presencia de la insurgencia talibán, fue el detonante para que la población holandesa, en su gran mayoría, quiera que sus soldados regresen a casa cuanto antes.

 

Precisamente, el líder del Partido del Trabajo (Pvda, laborista) y viceprimer ministro, Wouter Bos, había dejado claro esta semana que no aceptaría prolongar la misión holandesa, como solicitó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen.

 

Holanda se había comprometido a dar una respuesta a la OTAN antes del 1 de marzo, con lo cual el tiempo apremiaba. Para agregar más aceite al fuego, el líder laborista había puesto un "ultimátum", al exigir a Balkenende que respondiera a la OTAN, este mismo viernes, con una negativa.

 

Wouter Wos se mantuvo fiel a sus promesas electorales, según las cuales el Pvda no deseaba que "más allá de 2010 quede ni un solo soldado holandés en misión militar activa en Afganistán". La proximidad de las elecciones municipales, el próximo 3 de marzo, fue determinante para que los laboristas no quisieran arriesgarse a una eventual sangría en las urnas.

 

Según explicó Balkenende, ese ha sido, precisamente, el detonante que hizo saltar por los aires al gabinete 'Balkenende IV', como se le conoce popularmente por haber encabezado en cuatro ocasiones el ejecutivo de La Haya.

 

"Los laboristas colocaron una hipoteca política" a la cooperación de la coalición y bloquearon un debate bien equilibrado sobre la prolongación de la misión de Holanda en Afganistán, se lamentó el primer ministro.

Balkenende presentó ayer por teléfono a la reina Beatriz de Holanda la renuncia de los ministros y los secretarios de Estado del Pvda, el segundo partido más grande de la coalición, tras el CDA. Desde el punto de vista formal, compete a la reina de los Países Bajos, que se encontraba ayer esquiando en Lech (Austria), explorar las posibilidades de recomponer la coalición, aunque tal extremo fue ya descartado por el tripartito, debido al ambiente de desconfianza y recelo reinante.

Elecciones anticipadas

En ese sentido, según informó ayer la televisión holandesa, Wouter Bos se ha decantado por la celebración de elecciones anticipadas para el próximo verano. El objetivo sería contar con un nuevo gabinete en septiembre, aseguró.

 

Desde el punto de vista formal, los ministros laboristas tendrán que abandonar de inmediato sus funciones, una vez que sea aceptada su dimisión. No obstante, el CDA y el socio menor de la coalición, la Unión Cristiana, proseguirán su labor hasta que sea elegido el nuevo gobierno. Según la Constitución de Holanda, las elecciones generales pueden celebrarse, como pronto, 83 días después de la dimisión del gobierno, en este caso en mayo o junio.

 

Holanda tiene actualmente desplegados en Afganistán más de 1.800 soldados, 1.600 en Uruzgan, además de cuatro aviones de combate F-16 en Kandahar.

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