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El dolor irreparable de la madre de un español asesinado en el Bataclan

Una de las intervenciones más largas desde que el 6 de octubre empezaron a desfilar por el estrado las víctimas de este y de los otros atentados de la noche del 13 de noviembre de 2015 en París, esta mujer quiso que todo el mundo escuchara "la herida tan profunda que creo que nunca se pueda cerrar" por la muerte de su hijo.

Dibujo de Salah Abdeslam juzgado como presunto autor del atentado de la sala Bataclan de París.
Dibujo de Salah Abdeslam juzgado como presunto autor del atentado de la sala Bataclan de París.
Reuters

El dolor "irreparable" de Cristina Garrido, madre de un ingeniero español asesinado con otras 89 personas en el ataque yihadista contra la sala Bataclan en 2015, fue el protagonista este miércoles de su declaración ante el Tribunal de París que juzga estos hechos.

Durante 53 minutos, una de las intervenciones más largas desde que el 6 de octubre empezaron a desfilar por el estrado las víctimas de este y de los otros atentados de la noche del 13 de noviembre de 2015 en París, esta mujer quiso que todo el mundo pudiera escuchar "la herida tan profunda que creo que nunca se pueda cerrar" por la desaparición de Juan Alberto González Garrido.

No dudó en dirigirse a los acusados para llamarlos "cobardes" y para desearles que tengan que soportar cada día "todo el dolor que nos habéis causado a las víctimas".

No perdonará mientras viva

"Os engañáis si pensáis que sois valientes" porque "sin armas no sois nada", les espetó al tiempo que advertía de que "mientras viva no perdonaré ni a los responsables ni a los cómplices".

Entre los que se sientan en el banquillo solo hay uno de los miembros de los comandos que perpetraron los atentados de aquella noche en la capital francesa, que causaron 130 muertos y varios cientos de heridos, Salah Abdeslam.

Cristina Garrido, vestida de negro riguroso y que dio su testimonio en español asistida y arropada en todo momento por su hija, reconoció que la sentencia que salga de este proceso, que comenzó el 8 de septiembre y debe prolongarse hasta mayo, no le va a "devolver a Juan Alberto".

Pero a pesar de todo insistió en que quiere "una sentencia acorde con las atrocidades cometidas" y que "los condenados cumplan íntegramente su condena en prisión".

Se trata de que no ocurra "como suele pasar en España, que ponen 3.000 años y a los 20 están en la calle", puntualizó en declaraciones con la prensa española al salir de la audiencia.

Varios de los encausados, empezando por Abdeslam, podrían ser condenados a cadena perpetua si son declarados culpables de los delitos por los que se les acusa.

Responsabilidades de las autoridades

A su parecer, este proceso debería también servir para aclarar por qué las fuerzas de seguridad no evitaron la masacre cuando la sala de espectáculos Bataclan había sido objeto de amenazas en el pasado y en enero de ese mismo año ya hubo una serie de atentados yihadistas en París, en particular el de la redacción de la revista Charlie Hebdo.

En especial, subrayó que querría saber "por qué las personas fichadas por radicalización no están vigiladas mas de cerca" y que se deberían establecer responsabilidades de las autoridades, algo que no está entre las competencias del tribunal.

La mujer relató de forma pormenorizada cómo vivió los hechos desde la última conversación telefónica que mantuvo la tarde del ataque con su hijo, que trabajaba en París en la compañía eléctrica EDF y se había casado cuatro meses antes.

Tenía previsto volver a hablar con él al día siguiente pero "a partir de las 10 de la noche ese viernes la vida nos cambió completamente" conforme se fue sabiendo que había una serie de ataques terroristas casi simultáneos en la capital francesa y uno de ellos era en la sala de conciertos a la que había ido su hijo con su mujer y un amigo.

Cristina Garrido se desplazó con varios miembros de su familia hasta la capital francesa en la mañana siguiente y por la tarde las autoridades francesas les comunicaron que su hijo Juan Alberto había muerto de un tiro por la espalda en el Bataclan.

"El daño que me han endosado los asesinos es irreparable" porque "Juan Alberto me falta todos los días, no solo el 13 de noviembre", se lamentó.

"Todos me dicen que el tiempo todo lo cura, pero eso no es verdad", afirmó antes de contar que los dos primeros años tras la pérdida de su hijo estuvo acudiendo al psicólogo cada semana y vuelve a consultar con un psicólogo desde hace unos meses.

Cristina Garrido denunció que se hubiera publicado en internet una foto con víctimas del atentado en la que se veía a su hijo, lo que le produce "mucha ansiedad".

También señaló que está tratando de gestionar con la Subdirección General de Víctimas del Gobierno español la posibilidad de seguir en directo desde su domicilio en Madrid el juicio por una web de radio a la que sí pueden acceder otras víctimas o familiares desde Francia.

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