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Internacional

Un paranoico del 5G causó la explosión suicida en Nashville

El FBI identifica a Anthony Quinn Warner como autor del ataque, un informático de 63 años que se inmoló y vivía obsesionado con el espionaje tecnológico.

Anthony Quinn Warner
Anthony Quinn Warner
FBI MEMPHIS / REUTERS

El FBI identificó este lunes a Anthony Quinn Warner, que murió en la explosión, como único responsable del ataque de Navidad que sacudió el centro de Nashville, y cuya paranoia hacia la tecnología hacia el 5G, podría haber sido la motivación. Tras identificar su ADN en la escena y realizar un registro en su domicilio, los investigadores confirmaron que estaba presente cuando hizo estallar la autocaravana. La detonación dejó tres heridos leves, incendios en vehículos estacionados y dañó 41 edificios del centro histórico de la ciudad, plagado de cafés, restaurante y bares de música.

Los agentes federales, que aún investiga el motivo de la explosión, señalaron que Warner no estaba en el radar de las autoridades y rechazaron calificar el ataque como terrorismo doméstico. El autor eligió las 6.30 del día de Navidad para evitar víctimas en el normalmente bullicioso centro turístico de Nashville, y escenificó un final surrealista con una grabación a través de un altavoz que exhortaba a evacuar la zona 15 minutos antes de la explosión. El aviso permitió a la Policía desalojar a los residentes a tiempo. Previamente sonó la canción 'Downtown' de Petula Clark, seguida del sonido de disparos.

La explosión tuvo lugar frente a una instalación de la compañía de telecomunicaciones AT&T y, durante horas, dañó los servicios de emergencia de la Policía y la telefonía fija y móvil en la ciudad, así como los de varias localidades de hasta 290 kilómetros de los alrededores. AT&T tuvo que instalar una torre provisional para poder restaurar los servicios mínimos. El ataque paralizó también el aeropuerto internacional de Nashville. El alcalde declaró estado de emergencia y extendió el toque de queda hasta el mediodía de este lunes, aunque acotado al distrito del centro de la ciudad.

Recluido en una casa blindada

Warner, un contratista de sistemas informáticos, soltero, de 63 años, vivía recluido en su domicilio de Antioch, Tennessee, a unos 15 kilómetros al sureste del lugar de la explosión. Según los vecinos, raramente salía de su casa, donde vivía con varios perros, o devolvía el saludo de un vecino o aceptaba una invitación a una cena. Había sido dueño de una empresa de alarmas antirrobo y tenía su casa protegida con un sistema de cámaras de seguridad y, en el patio trasero, tenía aparcada la autocaravana que utilizó en la explosión.

El autor del ataque estaba obsesionado con el espionaje y el control de los ciudadanos a través de la tecnología y tenía recelos hacia la 5G, que apoya la hipótesis del FBI de que Warner sufría de paranoia. Esta patología podría haberle llevado a actuar, a fin de perturbar al máximo las telecomunicaciones, cuya vulnerabilidad ha quedado al descubierto.

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