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Internacional

Reino Unido tendrá su propio Erasmus

Johnson quiere evitar que la Universidad británica pierda atractivo frente a las del continente con un programa de intercambio para 35.000 alumnos.

Universidad de Oxford
Universidad de Oxford
HA

El Gobierno británico invertirá 110 millones de euros en un nuevo programa de intercambio que sustituya al Erasmus, del que Reino Unido se quedará fuera el 31 de diciembre a causa del 'brexit'. La pretensión del Ejecutivo es que en septiembre entre en vigor el proyecto Turing -bautizado así en honor al matemático que desveló el sistema de criptografía nazi en la Segunda Guerra Mundial-, donde podrá participar un número similar de estudiantes al Erasmus: 35.000. De esta manera, el gabinete pretende mantener la condición de las islas como potencia educativa de primer orden, que el 'premier' Boris Johnson garantizó que no se perdería con la desconexión de la UE, algo que muchos expertos ponen en duda.

Oxford será siempre Oxford y Cambridge será siempre Cambridge. Pero, en su mayoría, las universidades británicas perderán un atractivo que otros centros en el continente están ya aprovechando: cada vez son más los centros superiores que ofrecen enseñanza en inglés en países como Holanda, Alemania o Francia, por ejemplo.

Y también al revés: aunque aún es anecdótico, algunas universidades británicas planean o han abierto ya antenas en Europa para facilitar el acceso a estudiantes y personal comunitarios, así como a los fondos europeos. Una de ellas es la de York, que piensa inaugurar el próximo curso un campus en la ciudad griega de Tesalónica.

Pero no solo se trata de la enseñanza en lengua inglesa. El 83,1% de los miembros de la Sociedad de Investigadores Españoles en el Reino Unido (SRUK, por sus siglas en inglés) considera que las islas han perdido atractivo como destino para hacer investigación, según una encuesta de este año.

"La ciencia es colaborativa e internacional", explica su presidenta, Carmen Sánchez Cañizares, necesita de la cooperación entre investigadores así como de los intercambios de conocimiento entre los centros, y el 'brexit' va a obstaculizar todo eso. La microbióloga recuerda que las universidades británicas van a quedar fuera de las grandes becas de financiación de proyectos de investigación, como las Marie Curie o las Starting Grants del Consejo Europeo de Investigación. Además, los investigadores españoles y el resto de comunitarios en el Reino Unido "ya no podrán liderar proyectos europeos porque no tendrán acceso a esos fondos. Como mucho podrán participar como investigadores asociados", reconoce Sánchez.

Sin acceso a bases de datos

Lobbies como Universities UK, que agrupa a 140 campus británicos, llevan meses presionando al Gobierno para que mantenga la participación en proyectos como Horizonte Europa, el programa marco de investigación e innovación de la UE que desembolsará en los próximos siete años más de 95.000 millones de euros. Existe temor a que "las actividades de las universidades se vean afectadas de inmediato, lo que podría tener consecuencias a largo plazo sobre su competitividad internacional", reconoce un portavoz de UUK a este diario.

Una pérdida que el Gobierno británico ha prometido paliar con una inversión del 2,4% del PIB en I+D+i, aunque los académicos se mantienen escépticos. La economía británica va a sufrir este año el doble impacto del 'brexit' y la pandemia, y de ahí a los recortes hay solo un paso.

La financiación no es el único problema. Los datos son fundamentales en la investigación y, a partir del 1 de enero, el Reino Unido dejará de tener acceso a las bases de datos europeas. Sus consecuencias ya las están sufriendo estudiantes como Carmen Mira, que cursa en la London School of Economics un máster de Administración Pública, y que va a tener que cambiar el tema de su tesina sobre política laboral porque los datos que necesita están en España. "La probabilidad de que me puedan dar acceso es muy baja, así que ahora voy a tener que cambiar el tema", aduce.

Un problema más: las contrataciones. Los europeos suponen el 17% del personal académico de las universidades británicas, pero los futuros contratos se complican a partir de ahora porque deberán hacerse a través del nuevo sistema migratorio por puntos, que penaliza los bajos salarios -habituales entre los recién diplomados- y que otorga, por ejemplo, la mitad de puntos a los doctorados en letras que a los de ciencias.

Otra de las pesadillas recurrentes para decenas de miles de estudiantes es el del reconocimiento mutuo y autom ático de las titulaciones, que también tiene fecha de caducidad por el 'brexit'.

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