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Irán acusa a EE UU de asediar con dos cazas a un avión de pasajeros

El régimen denuncia ante la ONU que el aparato tuvo que realizar una brusca maniobra que hirió a varias personas para evitar chocar con un F15.

Irán anuncia el derribo de un avión espía no tripulado estadounidense

Los pasajeros del Mahan Airlines W51152, que cubre la ruta entre Teherán y Beirut, no olvidarán el vuelo del jueves por la noche. El aparato sobrevolaba Siria cuando, de pronto, los pilotos tuvieron que realizar un brusco cambio de altitud para evitar colisionar con un caza estadounidense. Gritos, máscaras de oxigeno, golpes, nervios y un final feliz una hora después, al aterrizar en Líbano, donde las autoridades confirmaron que varias personas sufrieron heridas leves.

Mohammad Eslami, ministro de Carreteras y Desarrollo Urbano, calificó lo ocurrido de «agresión terrorista» y el de Exteriores, Java Zarif, pidió «el final de estas ilegalidades antes de que tengamos una desgracia». EE UU confirmó que dos cazas F15 se aproximaron al avión iraní para realizar una «inspección visual rutinaria», pero aseguró que se mantuvo a «una distancia de 1.000 metros, de acuerdo a las normas internacionales». El avión regresó pocas horas después a Teherán, pero en este trayecto no tuvo problemas. Las autoridades iraníes no aceptaron las explicaciones estadounidenses y elevaron quejas a la ONU y a la Embajada suiza en Teherán, que representa los intereses de EE UU.

El suceso tuvo lugar cuando el aparato iraní sobrevolaba la base militar de Al-Tanf, situada en la triple frontera entre Siria, Jordania e Irak, un punto estratégico en el que unos 200 soldados estadounidenses están desplegados dentro de la misión que combate al grupo yihadista Estado Islámico. El analista Rodger Shanahan recordó en la cadena Al-Yasira que Mahan Airlines es una compañía privada a la que Washington acusa de transportar armas para los grupos leales a Irán en la región por lo que «puede que el motivo para acercarse tanto fue la necesidad de comprobar si había o no pasajeros en el interior».

El incidente se produce en medio de la creciente tensión entre los dos países, que estuvo a punto de convertirse en guerra abierta en enero cuando Donald Trump dio luz verde al asesinato de Qassem Suleimani, líder de la Fuerza Quds, brazo de operaciones en el exterior de la Guardia Revolucionaria. En las últimas tres semanas se han producido al menos diez explosiones en Irán y varias fuentes vinculadas con servicios de Inteligencia las vinculan a operaciones de Israel con el visto bueno de Trump.

Las imágenes de pánico captadas por los teléfonos de los pasajeros y difundidas en informativos y redes sociales recordaron a los iraníes lo que sucedió en 1988, cuando un barco de guerra de EE UU desplegado en el Golfo derribó de un disparo un avión iraní y mató a sus 290 ocupantes. Años más tarde, Washington lamentó «el trágico accidente».

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