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Internacional

El eje franco-alemán busca acuerdo rápido en la UE ante una pandemia latente

"Estamos ante una nueva normalidad y ésta significa que, en cualquier momento, podemos vernos de nuevo obligados a actuar para contener la pandemia", dijo el vicecanciller alemán.

27 April 2020, Hessen, Frankfurt: A teacher sprays hand disinfectant on the hands of the students before entering the school as particular pupils are back in school after a six-week break. Photo: Arne Dedert/dpa27/04/2020 ONLY FOR USE IN SPAIN [[[EP]]] 27 April 2020, Hessen, Frankfurt: A teacher sprays hand disinfectant on the hands of the students before entering the school as particular pupils are back in school after a six-week break. Photo: Arne Dedert/dpa
Coronavirus en Aelmania.
DPA

El eje franco-alemán se ha comprometido con la búsqueda de un acuerdo rápido para el plan de reactivación de europea tras la pandemia, ante la evidencia de que aún no está controlada y sus efectos sobre la economía crecerán.

"Estamos ante una nueva normalidad y ésta significa que, en cualquier momento, podemos vernos de nuevo obligados a actuar para contener la pandemia", dijo el vicecanciller y ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, tras recibir a su homólogo francés Bruno Le Marie.

La vida pública y económica se ha reactivado, Europa avanza en la desescalada; pero ni siquiera países que hasta ahora fueron menos castigados que otros por el coronavirus están exentos de brotes, como Alemania.

El encuentro entre Scholz y Le Marie era la primera reunión real entre ambos, tras meses de sesiones virtuales en múltiples formatos. El eje franco-alemán "ha sido el motor tradicional de muchos consensos", afirmó el ministro francés. Ante una crisis global como la generada por la pandemia no puede fallar esa "capacidad para la búsqueda no consensos", enfatizó Scholz.

La cita en Berlín sigue a la teleconferencia virtual de los líderes de la Unión Europea (UE), el pasado viernes, donde no se lograron acercamientos visibles, más allá de la voluntad compartida de conseguirlo en julio.

Para entonces, Alemania habrá asumido el semestre de presidencia de turno de la UE. Es el momento de "tomar decisiones", apuntó el vicenciller retomando las palabras de Angela Merkel, al término de la sesión del viernes.

Scholz y Le Marie recalcaron que el objetivo es lograr un acuerdo "lo antes posible" sobre el plan de recuperación europeo tras la pandemia. Se mostraron asimismo convencidos de que se superarán las diferencias entre los socios en torno a éste, pese a admitir que persisten los recelos del bloque formado por Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia.

"Unas negociaciones cortas son unas negociaciones buenas", resumió el ministro francés en una breve comparecencia conjunta de un viaje de trabajo centrado en los preparativos para un semestre alemán de la UE que obviamente no será de trámite.

"Tenemos que ser eficientes y rápidos", apuntó Scholz, quien destacó la postura "constructiva" de quienes recelan de la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

Francia y Alemania "colocaron la pieza fundamental" para ese acuerdo, afirmó el ministro francés, en relación a la propuesta presentada por el presidente Emmanuel Macron y la canciller Angela Merkel a principios de mayo, consistente en un fondo de 500.000 millones de euros.

El eje franco-alemán trabajará ahora "conjuntamente", apuntó por su parte Scholz, para que la propuesta de la CE fructifique.

Ambos ministros insistieron, en distintas formulaciones -"lo antes posible" o "cuanto antes mejor", en palabras de Le Maire- en la necesidad de ese acuerdo rápido, aunque sin concretar fechas ya que, apuntó Scholz, "eso no contribuiría a una mayor eficiencia".

"Es tiempo de decidir y trabajar", añadió el vicecanciller alemán, sin concretar tampoco si, en aras de esa rapidez, se iba a tratar de reducir fases de deliberación durante el semestre alemán.

La propuesta de Bruselas, presentada en mayo, se basa en un presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 dotado con 1,1 billones de euros.

El principal tema sobre la mesa es el fondo de recuperación de 750.000 millones de euros formulado por Von der Leyen para hacer frente al impacto económico de la pandemia de coronavirus en aquellas regiones y sectores m'as castigados por la pandemia. Prevé entregar 500.000 millones en concepto de subvenciones y 250.000 millones a través de préstamos a devolver.

El cómo se canalicen estos fondos es el principal foco de tensiones entre los Veintisiete. Hay consenso general en cuanto a la necesidad de ese plan, pero persisten las diferencias en cuestiones como la proporción entre préstamos y subvenciones, así como el volumen y duración del plan.

El bloque formado por Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia es el más crítico en cuanto a la fórmula de las ayudas a fondo perdido e insiste en los préstamos.

Merkel, que durante años rechazó toda forma de deuda compartida o eurobonos, aceptó la necesidad de articular estos mecanismos, ante las dimensiones de una pandemia que fuerzan a actuar de otro modo.

La propia canciller Merkel insistió ya, al término de la teleconferencia entre líderes de la UE del pasado viernes, en la necesidad de un acuerdo rápido.

Merkel sostuvo ahí en que no hay disenso sobre la estructura jurídica del plan, en el que la Comisión acudiría a los mercados para financiar el paquete de 750.000 millones de euros.

Alemania y Francia están, como España e Italia, satisfechos a rasgos generales con el plan de von der Leyen. E insisten, también en consonancia con Madrid y Roma, en la necesidad de actuar pronto.

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