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Internacional

El virus podría haber sumado en Italia el triple de muertes

Dos investigadores estiman en hasta 75.000 los fallecidos por la pandemia tras cruzar los datos con los registros municipales.

Una familia pasea en bicicleta en Milán.
Una familia pasea en bicicleta en Milán.
Daniele Mascolo/Reuters

Los italianos tienen una cita en las pantallas de sus dispositivos cada día a las 18.00, cuando la Protección Civil ofrece el boletín oficial con los últimos datos de la pandemia: hospitalizados, ingresados en la UCI, curados, nuevos infectados... Entre las cifras ofrecidas por esta institución está, por supuesto, el número de fallecidos. Serían hasta este sábado más de 26.000. La cantidad real de decesos, en cambio, podría ser muy distinta, incluso tres veces más alta. Es lo que temen dos investigadores que han cruzados los datos ofrecidos por la Protección Civil con las muertes registradas en los archivos municipales.

"Nos parecía que había incongruencias en los números. En muchas residencias de ancianos no se les ha realizado la prueba del coronavirus a los fallecidos. Y tampoco a quienes han ¬muerto en sus casas. Esos datos no se contabilizan en el boletín oficial, pero sí que son decesos que registran los ayuntamientos, aunque sin ofrecer la causa", explica Paolo Meridiani, investigador del Instituto Nacional de Física Nuclear (INFN). Junto a Daniele del Re, profesor de física en la universidad la Sapienza de Roma, ha desarrollado un estudio que estima hasta en 75.000 los fallecidos en Italia por el impacto del coronavirus. Otras investigaciones apuntan igualmente que en los países afectados por la Covid-19 la cifra de muertos habría aumentado mucho más de lo que dicen las estadísticas oficiales.

Meridiani y Del Re han utilizado los datos ofrecidos por el Istat (el Instituto oficial de estadística italiano), que recoge los registros desde el 1 de marzo hasta el 4 de abril en casi 1.700 municipios donde se ha producido un repunte mínimo del 20% en las muertes respecto a la media del mismo período de 2015 a 2019. El Istat considera que sus datos son una "muestra representativa de toda la población italiana". Existe una gran diversidad en el crecimiento en el número de fallecidos de unas ciudades respecto a otras. En Bérgamo, uno de los epicentros de la pandemia, se han triplicado mientras que en Roma el incremento es muy bajo.

Efectos colaterales

"En nuestro estudio hemos tenido en cuenta diversas variables, como los efectos colaterales del coronavirus. Ha habido personas que no se han atrevido a ir a los hospitales debido a otras dolencias por miedo a contagiarse y a pacientes a los que les han retrasado operaciones u otras visitas médicas", explica Meridiani. La investigación no solo contempla las muertes colaterales debido a la crisis sanitaria provocada por la pandemia, sino también la reducción que se habría producido en los fallecidos por accidentes de tráfico o laborales como consecuencia del confinamiento y de la reducción en las actividades productivas.

"Teniendo en cuenta ambos factores hasta el momento son más los muertos que se suman que los que se restan", cuenta el investigador, subrayando que la incidencia de los decesos colaterales es particularmente visible en el sur del país. Las regiones meridionales son las que cuentan con menos contagiados de Covid-19, pero el miedo a infectarse habría llevado a muchas personas afectadas por otros problemas de salud a reducir sus visitas a los centros sanitarios, lo que a su vez habría acabado provocando un repunte de la mortalidad.

Una reciente investigación de la Sociedad Italiana de Cardiología desveló que en todo el territorio nacional se ha producido una disminución del 50% en el número de personas hospitalizadas por infartos desde que se desató la crisis sanitarias del coronavirus a finales de febrero. «La psicosis del contagio, sobre todo en las fases iniciales de la pandemia, ha tenido un papel determinante para mantener a los pacientes con síntomas de infarto lejos de los hospitales o a retrasar su llegada a Urgencias», confirmó Sergio Severino, director de la unidad de cardiología del hospital Cotugno de Nápoles, en declaraciones al diario 'Il Mattino'.

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