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Internacional

aragoneses en el extranjero

Una zaragozana confinada en Malasia: "De momento estoy bien, si me preguntas el sexto día..."

Silvia Enguita trabaja como profesora de Educación Infantil en un colegio británico de Kuala Lumpur, donde este miércoles han iniciado unas medidas de prevención contra el coronavirus muy similares a las de España.

La zaragozana Silvia Enguita, frente a las Torres Petronas en Kuala Lumpur.
La zaragozana Silvia Enguita, frente a las Torres Petronas en Kuala Lumpur.
S.E.

"Al principio, seguramente desde la ignorancia, no le daba importancia; pero cuando vi que los casos aumentaban en España pensé que aquí también podía ocurrir". Con esta humilde sinceridad, la aragonesa Silvia Enguita, de 29 años, se refiere a la pandemia del coronavirus. Una crisis que golpea a nivel mundial y que también ha llegado a su lugar de residencia, Kuala Lumpur, la capital de Malasia, donde este miércoles comenzaron a aplicarse unas medidas de confinamiento muy similares a las adoptadas en otros países del mundo como España.

El pasado lunes, el primer ministro del país, Tan Sri Muhyiddin Yassin, decretó el cierre de las fronteras, la restricción de los movimientos y la prohibición de aglomeraciones y eventos masivos. "En Malasia no ha habido demasiados casos. Actualmente la cifra está alrededor de los 700 contagios (la población supera los 32 millones de personas), pero la semana pasada hubo un pico muy grande después de una celebración internacional en una mezquita con gente de diferentes países. Hace un mes había solo cinco casos, pero poco a poco la situación ha empeorado", explica Enguita, que desde hace un año y medio trabaja como profesora de infantil en el Colegio Británico de la capital malasia.

Estas medidas de prevención ante un posible contagio también han llegado a la escuela. "Las clases han sido suspendidas. La semana pasada, como subieron tanto los casos, hicimos diferentes reuniones para prepararnos y tener un plan por si pasaba lo que finalmente ha ocurrido. Actualmente enviamos las clases online, vídeos de nosotros mismos y diferentes contenidos para que los niños, que tienen cuatro años, vean con sus padres", revela esta profesora de Educación Infantil.

Todo organizado a través de un horario donde los progenitores, compaginándolo con el teletrabajo, cuidan de sus hijos tratando de no perder el hilo al curso escolar, situado ahora en el segundo trimestre del año.

A nivel personal, Silvia confiesa que lleva la situación con normalidad. "De momento estoy bien, si me preguntas el sexto día… En mi caso, me ayuda que tengo un balcón grande en casa desde donde veo diferente vegetación: parques, palmeras… en definitiva, naturaleza", admite. Eso sí, reconoce que está siendo un curso "caótico", después de que en septiembre tuvieran que detener las clases como consecuencia de un "enorme pico de contaminación en el aire que provocó el cierre del colegio durante cuatro días".

"Ni yo ni nadie de mi entorno había vivido nunca nada como la situación actual. Nos han dicho que, de momento, durará dos semanas, pero, como en España, se puede prolongar más tiempo…", asegura la aragonesa, que no se ha planteado regresar a España en el hipotético caso de que se produzca una reapertura de las fronteras.

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