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Internacional

Las gamberradas con el coronavirus en Rusia pueden salir caras

Un conocido bromista tayiko encarcelado por simular un ataque de neumonía en el metro de Moscú.

Un ciudadano chino protegido con una bolsa de plástico sobre la cabeza
Un ciudadano chino protegido con una bolsa de plástico sobre la cabeza
SHEPHERD ZHOU

Aunque la epidemia de coronavirus está teniendo en Rusia una incidencia casi nula, entre la población hay cierto temor debido a que su país comparte frontera con China. Así que, en un contexto muy receloso, bromear con el asunto equivale a jugar con fuego. Eso es lo que ha sucedido con un conocido bromista procedente de Tayikistán llamado Koromatullo Dzhabórov, de 26 años de edad.

El joven tayiko simuló el pasado 2 de febrero en el metro de Moscú un ataque de neumonía y se dejó caer al suelo del vagón. Llevaba puesta una mascarilla y, cuando la gente se le acercó para ver qué le pasaba, fingió sufrir convulsiones de forma tan realista que alguien gritó "¡coronavirus!". El pánico se desató en el interior del convoy y, al llegar a la siguiente estación, los viajeros salieron al andén despavoridos.

La secuencia fue grabada por compañeros de correrías de Dzhabórov y publicada en Youtube, lo que puso en alerta inmediatamente a la Policía rusa. Tras ser identificado y determinado su paradero, los agentes se personaron en su domicilio y le detuvieron. Este lunes compareció ante el juez y después fue confinado en prisión preventiva hasta la celebración del juicio. Se le acusa de "vandalismo" y se enfrenta a una pena que podría alcanzar los cinco años de cárcel. Se sigue buscando todavía a sus "cómplices", a quienes filmaron la gamberrada con sus móviles.

Dzhabórov, que ya ha difundido en Youtube otras situaciones "chistosas", se presenta en su canal como Kara.prank y reside en la capital rusa desde hace tiempo. Antes había publicado un vídeo en un centro comercial preguntando a varias personas por qué no llevaban mascarilla y si se tomaban o no en serio la gravedad de la neumonía surgida en la provincia china de Wuhan, llegando a la conclusión de que para los moscovitas aquello suena como algo lejano y ajeno. De ahí que, según el rotativo ruso Moskovski Komsomólets, Dzhabórov decidiera perpetrar la "broma" del metro para "concienciar" a la gente del peligro.

Fuera de peligro

La prensa rusa señalaba este lunes que los dos únicos casos de coronavirus detectados en Rusia, dos ciudadanos chinos, siguen recuperándose en un centro sanitario de la ciudad siberiana de Tiumén y están ya fuera de peligro. Así lo apunta la directora del órgano de control sanitario, Rospotrebnadzor, Anna Popova. Según sus palabras, ninguno de los 80 rusos evacuados de Wuhan la semana pasada están infectados. Todos ellos, no obstante, siguen internados en Tiumén. Popova ha indicado, además, que en toda Rusia hay actualmente en observación 20.000 personas como medida preventiva por si pudieran haber contraído la enfermedad.

Rusia mantiene cerrada su frontera terrestre con China, ha restringido los vuelos regulares al país asiático y suspendido la entrega de visados de negocios y de turista a ciudadanos chinos. Además, todos los vuelos chárter a localidades chinas dejarán de operar a partir del 14 de febrero, una vez hayan sido repatriados todos los rusos que habían acudido en viajes organizados a zonas de descanso. En los aeropuertos continúan los controles sanitarios.

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