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Internacional

Protestas en Hong Kong

Hong Kong vota este domingo en unas elecciones locales de importancia crucial y a la luz de las protestas

El resultado en las poblaciones rurales, clave para demostrar que la oposición a Pekín se ha instalado en el organigrama político del territorio.

Colas para votar en Hong Kong
Colas para votar en Hong Kong
ADNAN ABIDI

Hong Kong acude este domingo a las urnas en unas elecciones locales que no habrían tenido más importancia de no ser porque ocurren en mitad de las mayores revueltas de la historia del territorio desde su devolución a China en 1997.

Protestas todavía en curso y detonadas a raíz de una suspendida ley de extradición de sospechosos a China, en lo que los participantes en las marchas consideran una violación de la integridad judicial del territorio, y que les llevó en marzo a salir por vez primera a las calles, y a recrudecer su postura este verano, con una segunda oleada de manifestaciones ya enfrentadas cara a cara con la Policía.

Los comicios, donde serán elegidos 452 concejales, han aglutinado a la oposición en un frente unido que, por vez primera, pretende disputar a los candidatos favorables a Pekín hasta el último asiento. Están coordinando a todos sus candidatos para impedir la fragmentación de voto.

El comisario de Policía de Hong Kong, Tang Ping Keung, había llamado este viernes a la tranquilidad y al "voto sin interferencias", pero ello no ha evitado nuevas escaramuzas entre manifestantes y Policía, esta vez en el puente frente a la bolsa de Hong Kong en Exchange Square, donde se han congregado hasta un centenar de personas, según el 'South China Morning Post'.

Además está el peligro de violencia directa contra los diputados y líderes activistas, como el legislador Junius Ho, favorable a China o el activista Jimmy Sham. Entre todos estos actos, tanto la población como los concejales han denunciado un clima de intimidación. "Es imposible que las elecciones sean justas con una atmósfera como ésta", ha lamentado a Reuters el concejal Clement Woo, partidario de China.

El Gobierno de Hong Kong, sin embargo, ha decidido mantener los comicios. "No queremos ver un aplazamiento de los comicios si no es absolutamente necesario", ha dicho el secretario para Asuntos Constitucionales y de la China Continental, Patrick Nip. 

LA IMPORTANCIA DE LAS ZONAS RURALES

Todos los expertos coinciden en que estas elecciones se decidirán en el extrarradio rural del territorio, como la localidad de Yuen Long, cerca de la frontera china. El que ha sido un bastión inquebrantable del oficialismo se ha visto sacudido por el impacto de los disturbios hasta tal punto que podría ser testigo de un vuelco en el poder local.

"El consejo de distrito no es que sea muy poderoso, pero no es totalmente impotente", explica Tommy Cheung, un candidato pandemócrata de Yuen Long, ex líder estudiantil de las protestas prodemocráticas de la Revolución de los Paraguas que paralizó partes del entro financiero durante 79 días en 2014.

Cheung, de 25 años, lleva un negocio que comercializa productos agrícolas y había planeado estudiar en el extranjero hasta que un ataque en Yuen Long el 21 de julio, en pleno auge de la violencia en las manifestaciones, le hizo cambiar de opinión.

Esa noche, más de 100 hombres vestidos con camisa blanca -según los manifestantes, miembros de la Mafia china al servicio de Pekín- golpearon a los manifestantes en la estación de tren. El incidente no hizo sin enfurecer a Cheung, que decidió presentarse a la concejalía solo para investigar este asalto.

"Los factores políticos serán mucho más importantes que los problemas de la comunidad. Pero en Yuen Long, lo que ocurrió el 21 de no es solo un problema político, también es un problema de todos", explica. 

ANSIA DE NORMALIDAD

El hecho de que 4,1 millones de personas de una población de 7,4 millones se haya registrado para votar, una cifra récord, responde en parte al sentir popular tras meses de protestas, que no solo han alimentado al sector crítico con Pekín, sino también a los conservadores que desean el retorno de la normalidad.

"Si las elecciones del consejo de distrito se hubieran llevado a cabo en mayo, junio o julio, creo que los demócratas habrían tenido una victoria aplastante", ha explicado el profesor titular de política electoral en la Universidad China de Hong Kong, Ivan Choy. "Después de cinco meses ... me preocupa que los votantes moderados quieran restablecer el orden", añade.

Si los activistas en favor de la democracia obtienen el control de los consejos de distrito en la votación del domingo, podrían obtener seis escaños en el Consejo Legislativo de la ciudad, y 117 escaños en el comité de 1.200 miembros que selecciona al presidente ejecutivo de Hong Kong. Es una prueba, añade el profesor, para medir la salud democrática del territorio.

"Durante mucho tiempo Hong Kong ha estado dominado por fuerzas conservadoras y rurales. Si los demócratas pueden obtener más escaños en zonas fuera de las urbes, como Yuen Long, significaría que el apoyo del movimiento y el sentimiento contra Pekín son más fuertes de lo que la gente piensa".

El politólogo de Universidad de la Ciudad de Hong Kong, Cheung Chor Yung, cree que al sector prodemocrático le irá bien si hay una alta participación electoral. "Si la red de oposición es capaz de penetrar en cada circunscripción, Pekín será incapaz de ignorar su presencia".

Jason Chong, un candidato de 28 años de la Alianza Democrática para la Mejora y el Progreso de Hong Kong, el partido pro chino más importante del territorio, se ha declarado que está ansioso por mejorar la calidad de vida en su ciudad natal.

Con tres años de experiencia como oficial de la comunidad para su partido político y el consejo de su padre, un ex concejal de distrito, Chong está familiarizado con el papel y dijo que esta elección es "un juego totalmente diferente", comparando a los candidatos que hacen campaña durante las protestas con médicos que sirven en zonas de guerra.

"Antes de la guerra, solo estabas haciendo trabajos normales. Pero durante la guerra, tienes que hacer mucho más: entran más pacientes. Creo que es un poco similar en política", ha declarado Chong, consciente de la desilusión de los jóvenes con el Gobierno y los temores por su futuro.

"Hay que escuchar lo que dicen", ha pedido Chong. "Si no, los perderemos. Pueden irse de Hong Kong, o pueden hacer algo estúpido de lo que luego puedan arrepentirse y terminar en la cárcel". 

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