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Internacional

aniversario de la caída del muro de berlín

Así contó HERALDO DE ARAGÓN la caída del muro de Berlín

La edición del viernes 10 de noviembre de 1989 dio todos los detalles de la noticia ocurrida la noche anterior.

Así contó HERALDO DE ARAGÓN la caída del muro de Berlín
Así contó HERALDO DE ARAGÓN la caída del muro de Berlín
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En la noche del jueves 9 al viernes 10 de noviembre de 1989, el muro de la vergüenza que dividía Berlín en dos desde 1961 cayó oficialmente. Un día antes, el 8, se había anunciado la inminente celebración de elecciones libres en Alemania. HERALDO DE ARAGÓN se hizo eco de la noticia en la edición del día 10, y naturalmente le dio seguimiento el sábado 11 con los detalles y primeras consecuencias sociopolíticas del hecho; aún faltaban unos años para que se popularizase internet, así que la prensa escrita desarrolló los hechos todo aquello que la radio y la televisión habían avanzado con sus señales en directo.

HERALDO tituló en portada “La caída del muro de Berlín pone fin a una era histórica”, y puntualizó en el subtítulo que “Los dirigentes de la RDA decidieron ayer la libre circulación entre las dos Alemanias”. Para los lectores más jóvenes y todos aquellos que no recuerden con precisión el contexto, hay que aclarar que entre 1952 y 1990 existieron la RDA (República Democrática Alemana, de ideología comunista) y la RFA (República Federal Alemana), con economía de libre mercado. Berlín estaba dividida en dos por el muro levantado en 1961, que dejaba un pequeño territorio de la RFA rodeado por tierra de la RDA. El muro que dividía Berlín en dos ocupaba 45 kilómetros, a lo que había que sumar otros 115 kilómetros que rodeaban la parte oeste de la ciudad. Los intentos por cruzar del este al oeste supusieron casi 200 muertos y cerca de 3.000 detenidos.

28 años después

En el texto de portada de aquel 10 de noviembre, HERALDO explicaba la situación a grandes rasgos. “La República Democrática Alemana abrió ayer el muro de Berlín y otros pasos fronterizos para permitir viajar libremente a miles de personas que buscan la libertad en Occidente. En un sorprendente anuncio, un portavoz de la RDA dijo que el Gobierno eliminaría todas las restricciones inmediatamente para permitir viajar con libertad a través del muro que ha dividido Berlín durante 28 años y es el más visible símbolo del ‘telón de acero’. Günter Schabowski jefe del Partido Comunista en Berlín Este, dijo que la nueva reglamentación estará en vigor hasta que el Parlamento apruebe una nueva ley sobre emigración y viaje, que se espera levante oficialmente muchas restricciones”.

El texto aclaraba que “la policía ha sido informada para que emita visados inmediatamente para aquellos que quieran trasladarse a Occidente. Un número estimado de 110.000 alemanes orientales han llegado a Occidente desde finales de agosto, pero los refugiados han sido obligados a viajar a través de terceros países como Checoslovaquia, Hungría y Polonia. La apertura de la frontera puede inundar a la RFA con muchos más inmigrantes y se estima que al menos un millón de germano-orientales quieren pasar a la RFA”.

Búsqueda de responsabilidades

En artículo de contextualización, el periodista de HERALDO Ricardo Vázquez-Prada recordaba la indignación internacional por la aparición del muro en 1961, y depuraba responsabilidades sobre el mismo. “El muro causó auténtica indignación internacional, pero los aliados occidentales nada pudieron hacer para impedirlo. Era el fruto, de una parte, de los profundos desacuerdos entre Kennedy y Kruschev en torno a la ‘cuestión alemana’, a lo que había que añadir el deseo de las autoridades de la RDA de poner fin al alarmante incremento del número de refugiados germano-orientales que se trasladaban legal o ilegalmente al Berlín Occidental”. Vázquez-Prada concluía explicando que la apertura del muro era “muestra evidente del fin de la tensión, de la intransigencia; la llegada de nuevos aires políticos que tienen a la libertad como esperanzada bandera”.

HERALDO se hizo eco de las declaraciones del entonces presidente de la RDA, Egon Krenz, acerca de las consecuencias del gesto. “El presidente de la RDA está colocando las bases de la nueva Alemania. Egon Krenz ha presentado ya un informe al Comité Central en el que propone la creación de una economía mixta, socialista y de mercado, y una separación entre partido y Gobierno. 'Nuestra economía ha de armonizar las ventajas de la planificación socialista con los efectos estimulantes del mercado'", dijo Krenz, quien también anunció la nueva ley electoral que permitiría “elecciones libres, secretas y bajo control público”.

Así contó HERALDO DE ARAGÓN la caída del muro de Berlín
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Sorpresa y felicidad

HERALDO DE ARAGÓN explicaba en su portada del sábado 11 de noviembre de 1989 acerca de la caída del muro de Berlín que “a pesar de las manifestaciones oficiales de alegría de casi todos los gobiernos e instituciones occidentales, la medida ha cogido por sorpresa a la mayoría de los dirigentes políticos. En Washington, George Bush era el ejemplo claro de este ‘doble sentimiento’. La Casa Blanca está inquieta por ver cuál será el papel de Estados Unidos en esta nueva Europa que parece configurarse. En Europa, el presidente de la Comisión Euro pea, Jacques Delors, afirmó que ‘el mito de la Gran Alemania’ no le asusta y se mostró preocupado por saber si los dirigentes alemanes sabrán llevar las riendas de esta nueva situación que podría crear una inestabilidad política y económica peligrosa. La primera ministra británica, Margaret Thatcher, en la línea que la caracteriza, hizo un llamamiento a la cautela, en tanto que el presidente francés, François Mitterrand, recordó que la URSS aún tiene un papel importante en el continente”.

HERALDO explicaba que “el Ejecutivo español manifestó, a través de una declaración institucional, su satisfacción por lo que calificó de ‘acontecimiento histórico’. No obstante, todas las reacciones oficiales destacan el gran paso adelante realizado para la democratización de Europa del Este y el pleno acercamiento a Occidente. Una de las reacciones internacionales más importantes vino dada por la OTAN. Según el secretario general de la Alianza Atlántica no se desmantelará la OTAN ante la nueva situación creada. Manfred Woeber destacó que la OTAN será ‘la partera del cambio’. En contraposición a la alegría manifestada por la comunidad internacional, las autoridades chinas mantuvieron un silencio absoluto sobre el tema”.

Alegría a ambos lados del muro

Las imágenes de gente subida en el muro festejando su apertura, con otros rompiendo en pedazos la terrorífica barrera, dieron la vuelta al mundo. HERALDO lo contó e ilustró con detalle en su edición de aquel sábado 11 de noviembre de 1989, con los titulares interiores de ‘Júbilo en Berlín’ ‘La noche más hermosa’. “La apertura total del muro de Berlín por primera vez en 28 años convirtió la ciudad en una gigantesca verbena a la que se sumaron los habitantes de los dos sectores de la metrópoli para celebrar, fundidos en un enorme abrazo, el repentino e inesperado encuentro. Decenas de miles de ciudadanos de la República Democrática Alemana cruzaron el muro por los distintos pasos fronterizos para pasear por primera vez libremente por el sector occidental, tomarse una cerveza y regresar, sin salir de su asombro, a sus casas”.

La crónica detallaba que “aunque al principio los guardias fronterizos germano-orientales pedían los documentos de identidad de sus conciudadanos, la avalancha humana obligó sobre la medianoche a prescindir de los controles y limitarse a contemplar cómo la gente pasaba libremente en uno y otro sentido. ‘Estaba lavándome los dientes cuando escuche la noticia por radio. Fui a buscar a mi novio y aquí estamos dando un paseo antes de volver a casa’, comentó una joven veinteañera al cruzar asombrada el muro y ser recibida con aplausos”.

La reunificación

El periodista de HERALDO José Javier Rueda comentaba en una columna de opinión aquel sábado que la reunificación alemana parecía inevitable e inminente tras la caída del muro, algo que se materializó menos de un año después. “A pesar de que Egon Krenz anunciara en su viaje a Moscú que ‘no hay nada que reunificar’. el proceso parece imparable, aunque sea a largo plazo. Si continúan las fugas masivas se va a producir una reunificación ‘por absorción’; si, por el contrario, se estimulan las reformas democráticas, no tendrán sentido dos Alemanias semejantes y separadas.

El bloque occidental teme que Bonn se vuelque excesivamente en el Este y relegue su compromiso con la OTAN y la Comunidad Europea. Por su parte, Gorbachov, que no olvida que una de las causas de la caída de Kruschev fue haber admitido la reunificación, considera a la RDA como su principal baluarte defensivo dentro del cinturón de seguridad que la separa de los países del Oeste”.

Rueda concluía diciendo que “en el nuevo marco geoestratégico de la distensión entre los bloques y de la progresiva democratización de los países comunistas, la división alemana resulta, más que nunca, artificial e ilógica. Los alemanes son libres para escoger su destino y la consolidación de la Casa Común Europea -superando los anquilosados nacionalismos- convertiría en algo natural la temida unidad de Alemania”.

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