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Internacional

El Papa pide perdón a los ofendidos
por el robo de estatuas de la Pachamama

Un hombre sustrajo de una iglesia de Roma imágenes de madera que representan a mujeres indígenas embarazadas y las lanzó al río Tíber, acción que fue grabada en vídeo y difundida por las redes sociales. 

El papa Francisco, el miércoles en la plaza de San Pedro.
El papa Francisco, el miércoles en la plaza de San Pedro.
Reuters

El papa Francisco pidió hoy perdón, "como obispo de Roma", a quien se ofendió por el robo de las estatuas de la Pachamama de una iglesia cercana al Vaticano y que después fueron arrojadas al río Tíber, y dijo que fueron exhibidas "sin idolatría".

"Me gustaría decir una palabra sobre las estatuas de la Pachamama que fueron retiradas de la iglesia en la Traspontina, que estaban allí sin intenciones idólatras, y fueron arrojadas al Tíber. En primer lugar, esto sucedió en Roma y, como obispo de la diócesis, pido perdón a las personas que se han sentido ofendidas por este gesto", afirmó el Papa durante el Sínodo de la Amazonía que se celebra en el Vaticano, según un comunicado oficial de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Francisco explicó que estas estatuas, "que han generado tanto clamor mediático, han sido encontradas" en el río romano y que "no presentan daños".

"El comandante de los carabineros quiere que informe de este hallazgo antes de que la noticia se haga pública. De momento la noticia es confidencial y las estatuas se encuentran custodiadas en la oficina del comandante de los carabineros", apuntó Bergoglio, según la nota.

Francisco también dijo que será el cuerpo de los carabineros el que dé instrucciones sobre iniciativas que se tomen de ahora en adelante, como "exponer estas estatuas durante la misa de clausura del Sínodo".

El pasado 21 de octubre, varias esculturas de madera de la Pachamama, que representan a la Madre Tierra y que se habían expuesto en varios actos del Sínodo sobre el Amazonas, fueron robadas y tiradas al río Tíber de la capital italiana.

Varios medios católicos ultraconservadores difundieron un vídeo en el que se podía ver a un hombre que entraba a primera hora a la Iglesia de Santa Maria in Traspontina, cerca del Vaticano, y se llevaba estas estatuas para arrojarlas después al río.

Las esculturas de madera habían sido criticadas duramente por sectores ultraconservadores que consideraban que formaban parte de la adoración de la Pachamama y por tanto eran un símbolo pagano.

El prefecto de la Secretaria de la Comunicación, Paolo Ruffini, dijo el lunes en rueda de prensa que eran esculturas que representan la vida, la fertilidad y la Madre Tierra, y que entrar en una iglesia, "robar" y "tirar una escultura" es "un gesto que se comenta solo".

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