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Internacional

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España celebra el acuerdo del 'brexit' pero recuerda que se debe ratificar en Londres

El Gobierno entiende que "nadie ha renunciado realmente a nada".

Pedro Sánchez, durante su comparecencia de ayer en la Moncloa.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez.
Mariscal / Efe

El Gobierno español está "muy satisfecho" con el nuevo acuerdo para el 'brexit' que han alcanzado el Reino Unido y los Veintisiete, pero recuerda que ahora se debe ratificar en Londres y admite las dificultades que el Gobierno de Boris Johnson tiene de momento para lograrlo.

Fuentes del Gobierno español han puesto en valor este acuerdo que no cuenta, apuntan, con nada que sea "incompatible" con los intereses nacionales y porque resuelve "correctamente" cuestiones que le preocupaban referentes a la integridad del mercado único y el IVA.

Recuerdan asimismo que nada cambia en lo referente a Gibraltar. El acuerdo no incluye ninguna referencia adicional al estatus de la colonia británica, por lo que España seguirá manteniendo el derecho a veto sobre cualquier negociación futura en relación a este territorio.

En cualquier caso, desde el Gobierno español recalcan que una vez aprobado el acuerdo en Bruselas "las respuestas están en Londres" y en saber si este fin de semana el primer ministro británico, Boris Johnson, logra que el Parlamento lo ratifique.

No quieren especular sobre lo que puede pasar si Westminster no da luz verde al nuevo acuerdo e insisten en que el problema sigue estando en Londres y es en Londres donde se tiene que solucionar.

Por otro lado, el Gobierno español admite que ha habido un cambio "evidente" en las negociaciones para hacer posible el nuevo acuerdo porque quienes partían de intereses o posiciones "muy fuertes" han comprendido que el 'brexit' es "una realidad" y hay que dejar de vivir pensando que no va a llegar, por eso hay que afrontar esa realidad "ordenadamente".

Pero además España entiende que con el nuevo acuerdo no ha habido ningún cambio sustancial salvo la salvaguarda irlandesa, en la que Irlanda está de acuerdo, y por eso considera que "nadie ha renunciado realmente a nada".

Por otro lado, España defiende que tiene que haber "confianza" mutua entre las normas aduaneras acordadas, por las que Irlanda del Norte hará los controles de entrada de mercancías en lugar de hacerse en la frontera entre este territorio y la República de Irlanda.

En el Gobierno español entienden que dicho control va a tener "las garantías suficientes" y así lo ven también otros socios con los que ya habían hablado antes del Consejo.

Pese a todo, el Ejecutivo del socialista Pedro Sánchez reconoce que parece en este momento complicado que Johnson consiga los apoyos el sábado para que el Parlamento británico ratifique el acuerdo.

No ha hablado recientemente el presidente Sánchez con el líder laborista Jeremy Corbyn -contrario al acuerdo alcanzado hoy-, aunque no descartan que pueda haber una llamada telefónica.

Corbyn y Sánchez no se han visto porque, aunque el político británico ha estado en la reunión previa de los socialdemócratas europeos este mediodía en Bruselas, el presidente español no ha podido asistir al estar viajando desde Madrid tras la reunión de la comisión de coordinación de la crisis en Cataluña

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