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Internacional

La facción "espartana" de los conservadores empuja a Johnson a un 'brexit' duro

En el congreso de la formación que se celebra en Manchester, ese grupo ha dejado claro que están dispuestos a tumbar cualquier acuerdo al que pueda llegar Johnson con la Unión Europea.

FILE PHOTO: Britain's Prime Minister Boris Johnson gestures during a news conference at the end of the G7 summit in Biarritz, France, August 26, 2019. REUTERS/Dylan Martinez/File Photo [[[REUTERS VOCENTO]]] BRITAIN-EU/PARLIAMENT
El primer ministro británico Boris Johnson
Dylan Martinez / Reuters

En el Partido Conservador británico hay una facción de unos treinta diputados que se han comenzado a autodenominar los "espartanos". Su batalla es presionar al primer ministro, Boris Johnson, hacia el 'brexit' (salida del Reino Unido de la UE) más duro posible.

En el congreso de la formación que se celebra en Manchester (norte de Inglaterra), ese grupo ha dejado claro que están dispuestos a tumbar cualquier acuerdo al que pueda llegar Johnson con la Unión Europea (UE) si no satisface sus exigencias, como ya hicieron con el pacto al que llegó la anterior jefa de Gobierno, Theresa May.

"No quiero nada más que ver levantarse el sol el 1 de noviembre en un país libre", declaró en uno de los eventos paralelos al congreso "tory" (conservador) Mark Francois, vicepresidente del Grupo de Investigaciones Europeas (ERG), un laboratorio de ideas que, a pesar de su nombre, congrega a los conservadores más euroesépticos.

La necesidad de abandonar la UE cuanto antes domina la mayoría de los discursos que se pronuncian en el complejo de convenciones Manchester Central, decorado para la ocasión con grandes pancartas con el lema: "Vamos a ejecutar el 'brexit'".

Pasa desapercibido, en cambio, el modesto cartel en uno de los muros del edificio que recuerda que el centro se construyó con ayuda del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).

También pasan inadvertidas estos días las voces de los 21 diputados "tories" que fueron expulsados del grupo parlamentario en septiembre por oponerse a un "brexit" duro.

Los principales dirigentes del partido respaldan en sus intervenciones la línea oficial marcada por Johnson y aseguran que el Reino Unido va a abandonar la Unión Europea con o sin acuerdo el próximo 31 de octubre.

El primer ministro ha insistido desde que llegó a Downing Street, el pasado julio, en que está dispuesto a romper con la UE incluso sin haber pactado los términos de salida. Aún así, su principal objetivo continúa siendo lograr nuevas concesiones y abandonar el bloque comunitario de una manera ordenada.

Aunque los contactos con Bruselas continúan estancados, el Gobierno aún confía en que las negociaciones den un giro antes de la cumbre europea del 17 de octubre y pueda volverse a votar un acuerdo en la Cámara de los Comunes en los días posteriores a esa cita.

Se espera que Londres presente nuevas propuestas por escrito ante la UE una vez concluya el congreso conservador, mañana miércoles.

La capacidad de Johnson para acercarse hacia un terreno común con los negociadores comunitarios está sin embargo limitada por la perspectiva de que un nutrido grupo de sus propios diputados votarán en contra de un pacto si creen que no permite al Reino Unido salir de la UE de manera "genuina".

Además de estar atento a las opiniones de los "espartanos" de su formación, Johnson está asimismo a la expectativa de las reacciones del Partido Unionista Democrático de Irlanda del Norte (DUP), su socio parlamentario, cuyos votos también necesitará si vuelve a presentar un acuerdo en el Parlamento.

Arlène Foster, la líder del DUP, ha participado en diversos eventos paralelos al congreso conservador en Manchester y ha asegurado que estaría dispuesta a considerar su respaldo a un acuerdo si la polémica salvaguarda para Irlanda del Norte incluyera un límite temporal.

Ella misma ha recordado, sin embargo, que el primer ministro de la República de Irlanda, Leo Varadkar, ha descartado reiteradamente una solución como ésa, al considerar que una cláusula con fecha de caducidad no otorga las garantías necesarias.

Las dificultades que afronta Johnson para negociar y aprobar un acuerdo incrementan las posibilidades de que decida seguir adelante con la ruptura de manera no negociada, el escenario que más desean los euroescépticos del Partido Conservador.

El Parlamento ha aprobado una ley le obliga a pedir una prórroga del "brexit" si no ha ratificado un acuerdo tras la próxima cumbre europea, pero el mandatario "tory" insiste que no tiene intención de retrasar la ruptura en ningún caso.

Al mismo tiempo, asegura que no se saltará la ley y también descarta dimitir, por lo que sus planes en caso de que no pueda llegar a un nuevo acuerdo están por el momento abiertos a las especulaciones.

Tanto el ministro de Economía, Savid Javid, como el presidente del Partido Conservador, James Cleverly, han sugerido en Manchester que conocen la estrategia que seguiría Johnson si no hay acuerdo, pero han rechazado avanzar ningún detalle.

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