Internacional

brexit

El nuevo negociador de Reino Unido presenta sus credenciales en Bruselas

David Frost inicia una ronda de contactos con funcionarios de la UE sin rebajar la amenaza de un divorcio caótico que alienta su jefe desde que llegó al poder.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, durante su discurso en el Parlamento Europeo.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, durante su discurso en el Parlamento Europeo.
Efe

Boris Johnson envió a Bruselas a su nuevo negociador del 'brexit', David Frost, para una primera toma de contacto con técnicos del Ejecutivo comunitario que, salvo sorpresas, tendrá un recorrido efímero. Porque sin los primeros espadas de la Comisión Europea, Frost como nuevo 'sherpa' (hombre de confianza del 'premier') sólo se entrevistará con altos funcionarios.

Lo hará con la jefa de Gabinete de Jean-Claude Juncker, la española Clara Martínez Alberola. También con la secretaria general en funciones de la Comisión, Ilze Junhansone, y con Stephanie Riso, la directora del equipo negociador del Brexit que lidera Michel Barnier. "Frost es un nuevo 'sherpa', por lo que la reunión se desarrollará sobre esa base", precisó la portavoz del Ejecutivo comunitario, Annika Breidthardt, que despachó el asunto en apenas un minuto. Bruselas rebaja la trascendencia de la cita, que llega apenas cinco días después de que el presidente de la Comisión intercambiase por teléfono pareceres (y números de móvil) con el nuevo primer ministro británico.

En aquella conversación, Juncker trasladó a su interlocutor que la Comisión iba a permanecer "disponible las próximas semanas" si Reino Unido "deseaba mantener conversaciones y aclarar su posición con más detalle". Y ese es el sentido del viaje de Frost. No marca el inicio de una nueva ronda de negociaciones. Es solo un primer tanteo. Desde el 10 de Downing Street, de hecho, el mensaje fue calcado. "David Frost visita Bruselas para tener reuniones de presentación con funcionarios clave y transmitir el mensaje del primer ministro en persona".

Un mensaje ya conocido (y rechazado aquí) que carga contra el Acuerdo de Retirada; exige eliminar el 'backstop' (salvaguarda para evitar una frontera física entre las Irlandas) para empezar a hablar; y amenaza con la ruptura traumática; con un Reino Unido que el 31 de octubre se irá "sean cuales sean las circunstancias". "Trabajaremos enérgicamente por un acuerdo, pero se debe abolir el 'backstop'. Si no podemos llegar a un acuerdo, por supuesto, tendremos que abandonar la UE sin un acuerdo", reforzaba el mismo portavoz del Ejecutivo de Londres.

Etiquetas
Comentarios