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Internacional

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El euroescepticismo se hace un hueco en el núcleo duro de la Unión Europea

Han triunfado en dos Estados fundadores de la Unión Europea, Italia y Francia, y arrasado en países clave del Este, como Hungría o Polonia.

Marine Le Pen
Marine Le Pen
Efe

El "tsunami" euroescéptico se quedó en marejada en la Eurocámara y sus fuerzas no suman para bloquear votaciones en la próxima legislatura, pese a que han triunfado en dos Estados fundadores de la Unión Europea, Italia y Francia, y arrasado en países clave del Este, como Hungría o Polonia.

Los ultraderechistas de la Liga, que lidera el ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno italiano, Matteo Salvini, y la Agrupación Nacional, de la francesa Marine Le Pen, son los principales responsables del ascenso meteórico del grupo de la Europa de las Naciones y la Libertad (ENF), que pasa de 36 a 57 escaños.

Estos dos países, parte del núcleo duro de la UE, han visto cómo partidos opuestos a la integración europea y con respuestas populistas ante fenómenos como la inmigración han avanzado en número de escaños frente a 2014: la Liga logra 22 eurodiputados más que en 2014 y la Agrupación Nacional (antiguo Frente Nacional), 7 más.

También en el Reino Unido el recién creado Partido del Brexit del eurófobo Nigel Farage logró un triunfo arrollador y tendrá 29 escaños, frente a los batacazos de conservadores y laboristas, que pierden 15 y 8 eurodiputados, respectivamente.

En el Este, el partido Fidesz del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que defiende abiertamente posturas populistas y de ultraderecha que le han valido su suspensión dentro del Partido Popular Europeo, aunque no la expulsión de esta familia política, logró 13 de los 21 escaños que le corresponden a su país.

Orbán aún no ha dicho si seguirá en ese grupo o si se incorporaría a la nueva alianza ultranacionalista que pretende crear Salvini con Le Pen y otros partidos de extrema derecha. De hacerlo, se convertiría en una formación importante dentro del grupo y restaría peso a un PPE que ya ha perdido 34 escaños en estos comicios.

En Polonia, el partido de Gobierno, el nacionalista-conservador Ley y Justicia (PiS), obtuvo el 45,6% de los votos y tendrá 27 escaños en la Eurocámara. En Grecia, el neonazi Amanecer Dorado perdió la mitad de sus apoyos en comparación con las europeas de 2014, y acabó con un 4,8% de los votos, pero un nuevo partido de corte similar, llamado Solución Griega y surgido de la protesta contra el acuerdo con Macedonia del Norte sobre el cambio del nombre de ese país, cosechó ese 4% perdido por Amanecer Dorado, que aún así tendrá 2 escaños.

En Eslovaquia, el gobernante partido socialdemócrata Smer sufrió una dura derrota al caer hasta el 15,7% (3 escaños, uno menos que antes), su peor resultado electoral en años, y fue tercero el ultraderechista LSNS, liderado por el extremista Martin Kotleba, quien logró un 12%, diez puntos porcentuales más que en 2014, con lo que tendrá dos escaños en el Parlamento Europeo.

Por contra, frenan el avance ultra los malos resultados de los "tories" británicos o el retroceso de la extrema derecha en Austria y Holanda, pero también el triunfo de fuerzas proeuropeas en Estados clave, como España, donde Vox no replicó los resultados cosechados en las elecciones nacionales y solo enviará a tres eurodiputados.

El Partido Socialista Obrero Español mejoró las predicciones de las encuestas y se hizo con 20 de los 54 escaños en juego para España, lo que le convierte en el grupo más numeroso de la familia socialdemócrata europea.

También en Portugal es la fuerza más votada el gobernante Partido Socialista -con 7 eurodiputados, según el escrutinio provisional-, y destaca el desplome del principal partido de oposición, el PSD (centroderecha), en unas elecciones con una abstención histórica del 68%.

En Alemania, aunque la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) subió casi cuatro puntos respecto a las anteriores europeas, hasta el 11%, la formación más votada fue el bloque conservador de la canciller Angela Merkel y más de uno de cada cinco votantes optaron por Los Verdes, que dieron la sorpresa al duplicar los escaños que tenían hasta ahora.

En Dinamarca, el xenófobo Partido Popular Danés, ganador de los anteriores comicios europeos, obtuvo el 11,8%, menos de la mitad que en 2014, y se hicieron con la victoria los socialdemócratas, con un 23,6% y cuatro escaños. En la misma línea, el Partido Socialdemócrata ganó en Suecia con el 25,1% y fue tercero el ultraderechista Demócratas de Suecia, con el 16,9%.

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