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Internacional

incendio en notre dame de parís

Evitar derrumbes, prioridad de los técnicos de Notre Dame

Con la financiación asegurada tras recibir casi mil millones en donativos, el Gobierno anuncia un concurso para rediseñar la aguja.

Los bomberos inspeccionan la fachada de la catedral de Notre Dame tras el incendio sufrido el lunes.
Los bomberos inspeccionan la fachada de la catedral de Notre Dame tras el incendio sufrido el lunes.
EFE/Christophe Petit Tesson

En apenas dos días, los donativos para reconstruir Notre Dame se acercaban este miércoles a los mil millones de euros; Disney ha sido la última compañía en anunciar una aportación de 4,4 millones. Con la financiación asegurada, el desafío inmediato es evitar que en las próximas horas puedan producirse derrumbes.

El reto es mayúsculo. Los frontones laterales van a tener que ser desmontados piedra a piedra, el enorme andamio instalado para la restauración ha quedado deformado y el riesgo de que las inclemencias del tiempo dañen aún más una estructura debilitada inquieta a las autoridades, que este miércoles se mostraban prudentes. A corto plazo, urge impedir que la bóveda se venga abajo.

La reconstrucción, sin embargo, está garantizada. El miércoles, el Gobierno francés anunció un concurso internacional para rediseñar la aguja. Ha llegado el momento de reflexionar sobre cómo se va a reconstruir la catedral, y el concurso servirá para que expertos aporten ideas sobre si la aguja debe volver a levantarse, si debe ser una copia de la que en el siglo XIX erigió Viollet-le-Duc o si, por el contrario, se dota a Notre Dame "de una aguja adaptada a las técnicas y desafíos de nuestra época", dijo el miércoles el primer ministro, Édouard Philippe.

Antes hay que apuntalar y desescombrar. "Hay una amenaza sobre los frontones, que corren el riesgo de desplomarse", informó el portavoz de la brigada de bomberos de París, Gabriel Plus. Con la desaparición del tejado, los frontones -o piñones- se sostienen sin apoyo, en una estabilidad precaria y sometidos al empuje del viento. Para aligerarlos de peso, se han retirado dos esculturas que los coronaban. Otro de los grandes retos es desmontar el gigantesco andamio. Su derrumbe sería fatal para la bóveda, abierta ya por el desplome de la aguja. Los técnicos deben decidir cuál es la forma más segura de quitarlo.

Fue en la base de la aguja donde los investigadores creen que empezó el incendio. El testimonio de dos guardias de seguridad, los primeros en llegar al lugar, ha sido determinante y hace sospechar que el fuego pudo deberse a un cortocircuito, quizás en los ascensores del andamio. Por el momento, es una hipótesis. Otras, como que las llamas procedieran de una chispa de soldadura, han sido descartadas.

Los bomberos hicieron el miércoles un relato detallado de su lucha desesperada contra el fuego. Una decisión fue dolorosa, pero crucial. Cuando las llamas se habían propagado por la mayor parte del tejado y era ya irrecuperable, los esfuerzos se centraron en combatirlas en las dos torres. Si el edificio se mantiene en pie, aseguraron, es gracias a que se salvaron los torreones. "Si perdíamos la guerra de las torres, perdíamos la catedral porque habría habido un derrumbe en cadena", explicó el teniente coronel José Vaz de Matos. Este jueves, frente al Ayuntamiento, se celebrará un homenaje a los salvadores de Notre Dame.

Unos 60 ténicos trabajaban el miércoles en el templo. Una empresa especializada empezó por la mañana a retirar los escombros y los restos del armazón de madera que sujetaba el tejado y que, tras ser pasto de las llamas, cayeron sobre la bóveda. Su peso hace peligrar esta estructura.

Obreros especializados

El Gobierno también anunció que se va aprobar una ley específica para gestionar los millonarios donativos prometidos. La ley servirá de marco y permitirá regular los beneficios fiscales para los donantes. Las ofrendas de hasta 1.000 euros se beneficiarán de una exención fiscal excepcional del 75% y, a partir de ahí, se mantiene la norma actual del 66%.

Una vez superados todos estos obstáculos, llegará el momento de la restauración. ¿Cómo levantar un edificio medieval con obreros del siglo XXI? Conscientes de que en Francia no existe suficiente mano de obra especializada en técnicas casi en desuso como la talla en piedra, las asociaciones gremiales contratarán a partir de septiembre a 150 aprendices de carpintero, 100 de talla en piedra y 200 de techadores.

La ley de mecenazgo francesa es una de las más generosas del mundo y la lluvia de millones anunciada por las grandes fortunas ha sido criticada por algunos sectores de la izquierda que ven en esas ofertas una trampa en la que acabará pagando los contribuyentes. Para evitar polémicas, François-Henri Pinault, a la cabeza del grupo Kering, que había prometido un donativo de 100 millones, ha anunciado que renuncia a las exenciones fiscales.

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