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Macron quiere mostrar al presidente chino la unión de la UE frente a China

Italia ha sido el primer de los países el G7 en respaldar oficialmente las "Nuevas Rutas de la Seda", plan del que recela una parte de la UE.

El presidente francés, Emmanuel Macron.
Reuters

El presidente chino, Xi Jinping, emprende este domingo la última etapa de su gira europea con una escala en Mónaco y en Niza previa a su llegada a París, donde el jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, quiere dar una imagen de unidad europea frente a la potencia china.

Xi llega procedente de Italia, donde este sábado con el Gobierno italiano de coalición entre el antisistema Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga firmó un memorando de entendimiento en el marco de las "Nuevas Rutas de la Seda", del que recela una parte de la UE.

Italia se ha convertido así en el primer de los países el G7 en respaldar oficialmente ese plan, que pretende financiar y construir infraestructuras en más de 80 países con el objetivo de conectar Pekín con sus vecinos asiáticos y con el resto de continentes.

La iniciativa ha despertado las suspicacias de Estados Unidos y de buena parte de los socios de la Unión Europea (UE). Francia y Alemania, en especial, quieren una estrategia coordinada, hablar con una única voz con la que Europa se muestre como un socio fiable, pero también fuerte.

La presencia este martes en París de la canciller alemana, Angela Merkel, y del presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, en un foro global sobre gobernanza en el que también estará Xi, es reflejo de la voluntad de escenificar esa dinámica.

"China es para nosotros tanto un desafío como un socio. (...) Queremos una asociación mutuamente beneficiosa", destacó este miércoles en la Asamblea Nacional el ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian.

Los europeos están cada vez más preocupados por los subsidios estatales chinos a sus empresas, y este viernes los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se comprometieron a reforzar su política industrial, de competencia y comercial para afrontar el creciente poder a escala global de China.

El Elíseo destaca que, tal y como destacó Macron en enero de 2018 en Xian, Francia está dispuesta a considerar proyectos de cooperación siempre y cuando cumplan ciertos criterios de sostenibilidad ecológica, reciprocidad y transparencia.

En respuesta a esas reticencias, Xi ha prometido mayor apertura a los productos y a las inversiones de Francia, a la que ha pedido un refuerzo de la cooperación bilateral para, entre otras cosas, defender el multilateralismo y a "la democratización de las relaciones internacionales".

En un artículo publicado este sábado, el mandatario chino ha asegurado que "los inversores franceses son bienvenidos para compartir las oportunidades de desarrollo en China", y que al mismo tiempo espera "que las empresas chinas puedan tener más éxito en Francia".

Esta es la segunda visita del presidente chino a Francia, tras la efectuada en 2014 y marca el 55 aniversario del establecimiento de relaciones entre Francia y China. El encuentro el lunes en el Elíseo, donde se prevé la firma de acuerdos, tendrá un componente bilateral, pero también europeo y multilateral, especialmente en materia climática.

Las autoridades francesas ofrecerán a Xi una cena en su honor el lunes en el Elíseo, mientras que el domingo, a su llegada a Niza, habrá una cena limitada a los dos presidentes y sus respectivas mujeres.

La ONG Human Rights Watch pidió este viernes que los derechos humanos sean uno de los temas de la agenda y de que este viaje sirva para que Macron presione a su homólogo para que, entre otras acciones, libere sin condiciones a activistas detenidos y críticos con el régimen pacíficos.

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