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Internacional

Más de un mes de misa ininterrumpida para evitar que expulsen a una familia inmigrante

Ha sucedido en Holanda, donde la ley impide a la Policía entrar a un templo mientras se celebra un oficio religioso.

Una de las ceremonias en la iglesia de Bethel que acoge a los Tamryzan.
Una de las ceremonias en la iglesia de Bethel que acoge a los Tamryzan.
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En Holanda, la ley prohíbe a la Policía entrar en una iglesia cuando se está celebrando un oficio religioso. Por eso, en un templo de la localidad de La Haya llevan desde el pasado 26 de octubre celebrando misa las 24 horas del día, sin interrupción.

Es su manera de mantener alejada a las fuerzas de seguridad, que tienen orden de detener y repatriar a una familia de inmigrantes armenios que están acogidos en la iglesia.

Los Tamryzan -una pareja y sus hijos de 21, 19 y 15 años- llegaron a los Países Bajos en 2010 y desde entonces se han integrado perfectamente en la comunidad. En todo este tiempo han intentado lograr el estatus de refugiados, alegando las torturas que el padre sufrió en su país por su rechazo al régimen que gobierna en Armenia. Aunque un juez dictó sentencia a su favor, el Gobierno holandés recurrió la decisión y una instancia jurídica superior ha determinado que la familia al completo debe ser repatriada.

Una de las hijas de los Tamryzan, contó su historia en Twitter el pasado septiembre y, poco a poco, los avatares de esta familia se han viralizado y han logrado el apoyo de miles de holandeses.

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