Internacional

Ocho meses de cárcel por dar una bofetada a un soldado israelí

La joven palestina Ahed Tamimi, en prisión preventiva desde diciembre, se declara culpable de cuatro de los doce cargos que le imputa un tribunal militar.

La joven palestina, mientras comparece ante la Fiscalía
Ocho meses de cárcel por dar una bofetada a un soldado israelí
Efe

La bofetada que Ahed Tamimi propinó en diciembre a un soldado israelí a las puertas de su casa se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la ocupación y le va a costar a esta menor palestina una pena de ocho meses de prisión. La abogada de Tamimi, Gaby Lasky, declaró que había alcanzado un acuerdo con la fiscalía militar por el que la menor se declarará culpable de cuatro de los doce cargos que le imputaban, incluida la famosa bofetada que se convirtió en un video viral en las redes sociales, a cambio de una pena de ocho meses.

Este pacto debe ser aún aprobado de forma definitiva por el tribunal militar que juzga el caso y que volvió a celebrar la vista a puerta cerrada en la prisión de Ófer, pese a las peticiones de la defensa y de la familia para abrir la sala a la prensa, activistas y diplomáticos de todo el mundo que siguen "un caso que ha sacado a la luz las violaciones sistemáticas de los derechos de los cientos de menores palestinos detenidos por Israel", denunció la organización israelí de derechos humanos B'Tselem.

El diario 'Yedioth Ahronoth' informó que la menor, que tenía 16 años en el momento de su detención (cumplió 17 el pasado 31 de enero), deberá pagar además una multa de 5.000 shekels (unos 1.150 euros al cambio) y adelantó que su prima, Nur, de 21 años, y su madre, Nariman, también deberán cumplir condenas de cinco y ocho meses de cárcel por el papel que jugaron en el incidente.

Ahed lleva desde diciembre en prisión preventiva, por lo que sería liberada el próximo mes de julio gracias a este acuerdo. Su padre, Bassem, defiende que "mi hija y mi mujer no han hecho nada malo, solo luchan por la libertad y la justicia".

Una familia en lucha

Israel ha creado una nueva heroína de la lucha contra la ocupación, la última dentro de la saga de la familia Tamimi, que lleva una década organizando protestas semanales contra la ocupación israelí de Cisjordania. Situada a veinte kilómetros al norte de Ramala y con apenas 500 habitantes, la mayoría miembros de la misma familia, la localidad se echó al monte por primera vez en 2008 cuando los colonos de Halamish se apropiaron de su manantial de agua.

Allí arrancó una historia marcada por las piedras, detenciones, botes de humo, pelotas de goma y muertos como Rushdie, tío de Ahed, o Mohamed, su primo, al que cuatro días antes de su detención los soldados le dispararon en la cabeza.

Los Tamimi graban cada manifestación y cuelgan las imágenes en su canal de YouTube. Los colonos y los sectores más radicales judíos les acusan de ser los reyes del 'Palliwood', palabra mezcla de Palestina y Hollywood con la que tratan de mostrar que todo es un montaje de cara a la opinión pública internacional.

La polémica no acabó ahí, pues luego se supo que faltaba un ulterior párrafo en el que Benedicto XVI mostraba su contrariedad porque el autor de uno de los volúmenes de la colección era el teólogo alemán Peter Hünermann, que "atacó de modo violento la autoridad magisterial del Papa". Ante las acusaciones por parte de algunos sectores eclesiásticos de haber tergiversado el discurso del Pontífice emérito, la Sala de Prensa de la Santa Sede publicó el pasado sábado la carta al completo asegurando que las omisiones estaban motivadas por el carácter "reservado" de las mismas y no por "ningún intento de censura".

Viganò se marcha para evitar que la polémica "desestabilice", "retrase", "dañe" o "bloquee" el trabajo de reforma realizado hasta ahora en el campo de la comunicación. También explica su deseo de "echarse a un lado" por su "amor" a la Iglesia y al Papa, que aceptó "con algún pesar" su dimisión.

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