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Internacional

30 años del ataque con gas letal de Irak que mató a 5.000 kurdos

Los expertos lo consideraron una represalia al apoyo brindado por los combatientes kurdos al ejército iraní en la guerra contra su vecino Irak en 1980.

Un kurdo iraquí camina entre las lápidas de las victimas del ataque con gas letal de la ciudad de Halabja en 1988
30 años del ataque con gas letal de Irak que mató a 5.000 kurdos
Safin Hamed

El 16 de marzo de 1988 unos 5.000 kurdos iraquíes, en su mayoría mujeres y niños, murieron cuando el ejército iraquí de Sadam Husein bombardeó con gases Halabja, en el nordeste del país.

El 15 de marzo de 1988, cuando la guerra entre Irak e Irán se acercaba a su fin, unos combatientes de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) -una formación kurda iraquí que luchaba por la autonomía de los kurdos- se apoderaron de Halabja, en las montañas del Kurdistán iraquí, con el apoyo de los iraníes.

El ejército iraquí respondió con bombardeos. Los combatientes kurdos y la mayoría de los hombres se replegaron en las colinas de los alrededores, dejando en la ciudad a los ancianos, mujeres y niños.

Halabja, que contaba con 40.000 habitantes en el momento del ataque, se encuentra a solo 11 km de la frontera iraní.

El 16 de marzo, aviones del ejército iraquí sobrevolaron la zona durante cinco horas, derramando una mezcla de gases. Los expertos lo consideraron una represalia al apoyo brindado por los peshmergas (combatientes kurdos) al ejército iraní en la guerra desatada por Irak contra su vecino en 1980.

Sin heridas aparentes

Los combatientes bajaron de las colinas e informaron de la matanza. El 23 de marzo, las primeras imágenes del bombardeo químico, grabadas por la televisión iraní y verificadas por periodistas sobre el terreno, muestran cuerpos sin heridas aparentes.

Las cámaras enfocan los cuerpos de niños. Se habla de víctimas de armas químicas.

A finales de marzo, un equipo belga-holandés de Médicos sin Fronteras (MSF) confirma el uso de gas mostaza y probablemente de cianógeno.

"Nuestra conclusión es clara: la población civil fue gaseada (...). La ciudad de Halabja fue bombardeada, al igual que las aldeas vecinas", declaran miembros de MSF-Bélgica.

El 1 de abril, el enviado especial de la AFP Michel Leclercq describe una "ciudad mártir". "Ni un murmullo, ni un grito, ni un movimiento (...) Halabja parece congelada, inmovilizada por un sueño plomizo", escribe.

La ciudad "presenta las cicatrices de un bombardeo, pero las casas siguen en pie, las tiendas llenas. Y eso que no queda un alma viva desde que los aviones iraquíes lanzaron su veneno mortal", añade.

Miles de supervivientes se reagruparon al otro lado de la frontera, en campamentos iraníes.

Un equipo de MSF-Francia evaluó el número de muertos en entre 2.000 y 3.000. Teherán dio cuenta de 5.000.

En mayo un experto belga en toxicología afirmó que las investigaciones demuestran "que se usaron al menos tres gases: cianógeno, gas mostaza y gases neurotóxicos". Según él, hubo 3.800 muertos y 10.000 gaseados en Halabja.

En 2003, un testigo dijo haber "visto sangre salir de la nariz, ojos y orejas de una mujer".

'Alí el químico'

En enero de 2010, el general Ali Hasan al Majid, apodado "Ali el químico", primo y hombre de confianza de Sadam Husein, fue ahorcado. Se considera que fue quien ordenó el bombardeo. Fue condenado cuatro veces a muerte, una de ellas por la matanza de Halabja, pero nunca expresó remordimientos y dijo haber actuado por la seguridad de Irak.

En 2012, el gobierno iraquí entregó a las autoridades locales de Halabja la cuerda con la que fue ahorcado.

Sadam Husein, condenado a muerte por la masacre de 148 chiitas en Dujail, murió en la horca en 2006 sin que finalizara el juicio contra él por el caso Anfal, en el que se le acusaba de "genocidio" de la población kurda.

En 2013, la revista estadounidense Foreign Policy reveló que Estados Unidos entregó información a Irak sobre preparativos de ofensivas iraníes durante la guerra Irán-Irak (1980-1988), a sabiendas de que Bagdad respondería con ataques con armas químicas.

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