Despliega el menú
Internacional

El reloj que marca el fin del mundo avanza dos minutos y Trump es una de las principales causas

Las "impredecibles" declaraciones de Donald Trump, el cambio climático o las pruebas realizadas por Corea del Norte han contribuido al adelanto de las manecillas del reloj.

Anuncio realizado por el Bulletin of Atomic Scientists.
Anuncio realizado por el Bulletin of Atomic Scientists.
@W7VOA

El 'Doomsday Clock' (reloj apocalíptico), que simboliza la inminencia de un cataclismo mundial, avanzó a dos minutos antes de la media noche, a causa del riesgo creciente de una guerra nuclear y de lo "impredecible" que puede ser el presidente estadounidense Donald Trump.

El Bulletin of Atomic Scientists (Boletín de Científicos Atómicos) anunció el jueves que el reloj avanzó 30 segundos, ubicándose más cerca de la hora del apocalipsis.

"En 2017, los líderes mundiales fallaron al responder de manera efectiva a la aparición de amenazas como una guerra nuclear y el cambio climático, haciendo más peligrosa la seguridad global de lo que había sido un año antes, y como no lo había sido desde la Segunda Guerra Mundial", expresó en una declaración el grupo de intelectuales, que abarca áreas de las relaciones internacionales, ciencia, medioambiente y seguridad.

La última vez que el reloj estuvo en dos minutos antes de la media noche fue en 1953, cuando Estados Unidos y la entonces Unión Soviética realizaban pruebas de bombas de hidrógeno.

"En las discusiones de este año, una vez más los asuntos nucleares se pusieron en el centro del escenario", dijo Rachel Bronson, presidenta y directora ejecutiva del Bulletin of Atomic Scientists.

Bronson mencionó las nuevas pruebas realizadas por Corea del Norte, un mayor compromiso hacia las armas nucleares en China, Pakistán e India, así como las "impredecibles" declaraciones del presidente de Estados Unidos en Twitter.

El 'Doomsday Clock' fue creado en 1947. Su tiempo ha cambiado 20 veces desde entonces, en un rango que va de los dos minutos para la media noche a 17 minutos antes de la media noche, en 1991.

El último año se movió de tres minutos antes de la media noche a dos y medio minutos.

El año pasado el programa nuclear de Corea del Norte "hizo progresos notables", señaló el grupo en la declaración.

Mientras que "las acciones provocativas y la retórica" de Estados Unidos y Corea del Norte "han incrementado la posibilidad de una guerra nuclear".

Robert Rosner, Profesor del Departamento de Astronomía y Astrofísica y Física de la Universidad de Chicago señaló a la administración de Trump por sus "inconsistencias", que según él, empeoran los riesgos nucleares y "constituyen un gran desafío" para "la estabilidad global".

"Nuestros aliados y adversarios están siendo forzados a negociar con una maraña de declaraciones contradictorias de una administración de Estados Unidos debilitada en cuanto a sus diplomáticos profesionales e incapaz de desarrollar, coordinar y comunicar claramente una política exterior coherente y mucho menos una política nuclear", dijo Rosner a la prensa.

Las relaciones tensas entre Estados Unidos y Rusia son también una amenaza, dijo Sharon Squassoni, profesor del Instituto para la Ciencia Internacional y la Políticas de Tecnología, en la Universidad George Washington.

"Por primera vez en mucho años, en los hechos, no hay en marcha negociaciones sobre el control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia", indicó.

Las preocupaciones nucleares no son la única razón del avance del reloj hacia la media noche. El cambio climático también es uno de los principales factores.

En 1953, "el cambio climático era una amenaza hipotéticamente distante", sostuvo por su parte, Sivan Kartha, científico senior de la Stockholm Environmental Institute.

Desde entonces, el dióxido de carbono ha aumentado seis veces, y el medio ambiente se ha calentado alrededor de un grado centígrado.

El año pasado se vio un calentamiento extremo en el mundo, daños "catastróficos" de huracanes en el Caribe y devastadores incendios, dijo Kartha.

Un "abuso de información" global, alimentado por la confianza en internet, ha hecho además más difícil alcanzar soluciones, dijo Lawrence Krauss, profesor en la escuela de la Exploración de la Tierra y el Espacio y Física de la Universidad del Estado de Arizona.

Etiquetas
Comentarios