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Internacional

Un aragonés afincado en Niza: "Nos podría haber pasado a mí y a mis amigos"

Víctor Huélamo, un joven de Tauste afincado en Niza, narra cómo vivió el atentado a cinco minutos del lugar de los hechos.

Víctor Huélamo, un joven vecino de Tauste que se encuentra en Niza trabajando.
Víctor Huélamo, un joven vecino de Tauste que se encuentra en Niza trabajando.
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Víctor Huélamo, de 34 años y vecino de Tauste pero afincado en Niza, estaba en su casa cuando un camión arremetió contra una multitud de personas que se encontraban en el Paseo de los Ingleses presenciando los fuegos artificiales de la fiesta nacional del 14 de julio. Vive a cinco minutos de la zona en la que se perpetró el atentado. Este jueves por la noche decidió quedarse en casa ya que no se sentía bien: “No me apetecía mucho ir a ver los fuegos artificiales porque sabía que iba a estar abarrotado de gente. Nos podría haber pasado a mí y a mis amigos”, admite.

Minutos después del atentado, Víctor recibió una llamada desde el hotel en el que trabaja para que acudiera a ayudar a su equipo. “No sabía exactamente lo que pasaba, los medios todavía no daban mucha información. Salí corriendo al hotel pero sentí miedo al salir a la calle”, recuerda Víctor.

Cuando la información comenzó a esclarecerse, este joven aragonés se  puso contacto con sus familiares: “En cuanto supe que se trataba de un atentado terrorista llamé a mis padres para que no recibieran la información por la televisión y así tranquilizarles”.

Aunque Víctor no vivió en primera persona el atentado, algunos de sus amigos en Niza se encontraban en las calles cercanas al lugar de los hechos, y vieron el horror que se originó mientras el camión se llevaba por delante la vida de al menos 84 personas y dejaba a más de 200 heridos a su paso.

“Mis amigos cuentan que vieron a gente corriendo y gritando que había sido un atentado. Otros, han pasado la noche llamando a conocidos que no respondían al móvil y buscando en hospitales. Finalmente, todos estamos bien”, explica Víctor.

Desde el atentado, tanto Víctor como su familia han estado en permanente contacto. Por el momento, el Paseo de los Ingleses ha quedado acordonado y está previsto que siga así durante todo el fin de semana. En el hotel en el que trabaja también han comenzado a recibir las primeras cancelaciones para los próximos días de verano. 

Un día después del atentado, el ambiente en Niza es tenso: “Todos tenemos mucho miedo. En estos momentos no estamos seguros en ningún sitio”. Desde los atentados en París el pasado mes de noviembre, Víctor asegura no sentirse tranquilo. Ya no acude a macrofiestas o conciertos. “Siempre pienso que puede venir algún loco y matarnos”, explica.

A pesar del miedo, la rabia y la incertidumbre que le invaden, este joven taustano asegura que no tiene previsto regresar a España: “No pienso volver, vivimos con miedo pero no podemos encerrarnos en casa a cal y canto. Tendremos que acostumbrarnos”.

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