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Internacional

La CE adopta nuevas normas para mejorar los controles de calidad del agua potable

Los Estados miembros tienen un plazo de dos años para comenzar a aplicar la nueva legislación.

La Comisión Europea (CE) informó este miércoles de que ha adoptado nuevas normas para mejorar los controles calidad del agua potable, que darán a la vez a los países una mayor flexibilidad a la hora de realizar las pruebas.

"Este nuevo sistema de supervisión y control permitirá reducir análisis innecesarios y concentrarse en los controles que realmente importan", explicó el comisario europeo de Medioambiente, Karmenu Vella, en un comunicado.

El Ejecutivo comunitario indicó que la modificación de la Directiva del Agua Potable surge en respuesta a los llamamientos de los ciudadanos y del Parlamento Europeo (PE) solicitando una legislación que garantice un mejor y más completo suministro.

Bruselas recordó en ese sentido la iniciativa ciudadana 'Right2Water' (Derecho al agua), presentada en 2013, que exigía un marco legislativo que garantice unos servicios de agua potable y saneamiento satisfactorios para todos los ciudadanos, y blinde a la vez este recurso ante posibles privatizaciones.

La nueva normativa afecta a 100.000 zonas de abastecimiento de agua potable en el territorio de la Unión, y facilitará a los países una monitorización mejor enfocada y capaz de asegurar "la completa protección de la salud pública", aseguró la CE.

"El agua potable saludable y de calidad es esencial para el bienestar y la salud pública, por lo que necesitamos garantizar altos estándares en toda la Unión Europea (UE)", afirmó el titular comunitario de Medio Ambiente.

Con la nueva normativa, los Estados miembros pueden decidir, basándose en una evaluación de riesgos, los parámetros de control, puesto que en algunas zonas no existe peligro de que agua contenga sustancias nocivas.

Las autoridades tendrán también ahora la posibilidad de aumentar o reducir la frecuencia de las pruebas, así como la de ampliar la lista de sustancias sometidas a control, en caso de problemas de salud pública.

La modificación sigue el principio de "análisis de riesgo y control del punto crítico", ya aplicado en la legislación de higiene alimentaria, y el plan de seguridad del agua establecido en las directrices para la calidad del agua potable de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los Estados miembros tienen un plazo de dos años para comenzar a aplicar la nueva legislación.

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