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Internacional

Larga lista de pedidos al papa Francisco en su primera visita a Nueva York

Este jueves llega a Nueva York donde los pedidos sobrepasan el plano espiritual.

El papa Francisco en una foto de archivo.
El papa Francisco en una foto de archivo.
MICHAEL REYNOLDS

La primera visita del papa Francisco a Nueva York ha generado gran expectativa entre los inmigrantes, que tienen preparada para él una larga lista de peticiones que sobrepasan el plano espiritual.

La mirada de todos está puesta en la figura del papa argentino, que ha dejado atrás los convencionalismos para acercarse más al pueblo, y que, en su primer viaje oficial a EE. UU., llegará este jueves a Nueva York, donde le espera un programa bien cargado y una lista de peticiones.

Entre ellas están las que esperan que interceda para lograr cambios en las leyes de inmigración, parar los ataques contra inmigrantes o incluso para detener el desplazamiento de comunidades pobres por la remodelación de barrios del bajo Manhattan, en Nueva York, para que lleguen otros residentes con mayor poder adquisitivo.

"Confiamos en que escuche nuestras experiencias, nuestras historias, para que pueda hablar con los políticos que toman las decisiones sobre inmigración", dijo el hondureño Elvis García, de 25 años, de la organización Caridades Católicas, que brinda servicios a la comunidad inmigrante.

Tras los fallidos intentos en el Congreso de EE. UU. para ponerse de acuerdo sobre una reforma migratoria, la esperanza de millones de indocumentados está puesta ahora en el terreno espiritual, a la espera de que el papa Francisco obre el milagro que el cabildeo de activistas sociales, sindicatos y políticos no lograron.

"Esperamos que nuestras historias sirvan para que les convenza para crear un nuevo sistema de inmigración que le dé la bienvenida a los inmigrantes y refugiados, que han tenido que huir de la violencia y la pobreza", argumentó García, que a los 15 años cruzó solo la frontera, y que ahora ayuda a niños que han hecho lo mismo, que se han establecido en Nueva York.

El papa, de 78 años, encabezará un servicio religioso el jueves en la catedral de San Patricio y el viernes se reunirá con inmigrantes y refugiados, un encuentro que surge a petición suya.

Para la ecuatoriana Teresa Farfán, de la organización comunitaria Se Hace Camino Nueva York, la visita del pontífice "es una bendición" para los inmigrantes, que esperan por justicia social y económica.

"Sufrimos la injusticia de bajos salarios, la falta de trabajo y de vivienda asequible. Es una visita oportuna para que intervenga por nosotros y nuestros niños para una mejor vida", afirmó.

Se Hace Camino Nueva York, que organiza y brinda diversos servicios a la comunidad latina, así como la Coalición del Inmigrante, están atentos al mensaje que el sumo pontífice trae para este grupo.

"Esperamos el Congreso aprenda del papa y hablen el mismo idioma en cuanto a inmigración. Su mensaje es muy importante", dijo la portavoz de la Coalición, Thanu Yakupitiyage.

Pero no sólo inmigrantes tienen sus ilusiones puestas en esta visita, también neoyorquinos de escasos recursos residentes en el vecindario del Este de Loisaida, en el Bajo Manhattan, y en el Barrio Chino, que luchan contra la gentrificación y le piden "que mire las injusticias que pasamos los pobres en esta ciudad".

"Nos están desplazando para construir edificios grandes. El papa ha hablado de la gente que vive en la calle. Aquí hay también gente en la calle y siguen aumentando a medida que los ricos van construyendo más edificios de lujo", aseguró Luisa Vélez, de la Coalición para Proteger Loisaida y el Barrio Chino.

Sus residentes quieren que el pontífice "venga y vea la pobreza y desigualdad, que nos apoye en contra de los desalojos de viviendas y negocios para construir rascacielos". 

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