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Internacional

El diálogo nuclear continúa abierto en Irán

El Consejo de Seguridad de la ONU seguirá dialogando con la vista puesta en el 30 de junio.

Laurent Fabius, Ministro de Exteriores de Francia, este martes en un descanso durante la reunión
Laurent Fabius, Ministro de Exteriores de Francia, este martes en un descanso durante la reunión
REUTERS

El acuerdo nuclear nunca estuvo más cerca. Por eso Irán y el 5+1, grupo formado por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China) junto a Alemania, seguirán dialogando con la vista puesta en el 30 de junio.

Noventa días más para terminar de desmontar la desconfianza creada a lo largo de 12 años de crisis atómica, noventa días más para intentar superar las diferencias existentes entre las dos partes.

Como en anteriores cumbres claves de este proceso, las conversaciones de los últimos días en la ciudad suiza de Lausana se estiraron hasta última hora y en ellas tomaron parte activa los pesos pesados de los siete países presentes, como el secretario de Estado estadounidense, John Kerry; el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y, por parte iraní, el jefe de la diplomacia y mano derecha del presidente Hasán Rohani, Javad Zarif. "La duración del acuerdo y el levantamiento de las sanciones" fueron los principales 'culpables' de alargar la negociación, según confesaron fuentes iraníes, que subrayaron a la vez «los progresos» realizados en las jornadas recientes.

Anoche, la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, se apoyaba en estos avances para anunciar la prolongación del diálogo a la jornada de este martes.

En los pasillos del lujoso Beau Rivage Palace, los enviados especiales de la prensa internacional sacaban petróleo de las filtraciones de las delegaciones. Dependiendo de la fuente, el vaso estaba medio lleno o medio vacío. El viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Ryabkov, vaticinó a media tarde una "sorpresa positiva" en la negociación. Estas palabras, seguidas del anuncio del regreso a Suiza del canciller ruso, Serguéi Lavrov, ayudaron a levantar el optimismo.

Lavrov había partido de Lausana el lunes y volvió 24 horas más tarde porque vio "grandes posibilidades de éxito". El tono positivo de los rusos, aliados de Irán, contrastaba con la cautela demostrada por las misiones de Alemania y Francia. Sus respectivos titulares de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier y Laurent Fabius, extendieron su permanencia en Lausana para afrontar la fase "crítica y difícil" de un proceso que hacía "necesario que ambos ministros sigan presentes", precisaron fuentes cercana a estos dos representantes políticos.

Por parte de los iraníes, Behruz Kamalvandí, portavoz de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), declaró a la agencia Fars que "el movimiento es para adelante, aunque lento". Finalmente, fueron los estadounidenses quienes abrieron la puerta a la extensión de los plazos para conceder otros 90 días de esperanza al proceso. "Por supuesto, si continuamos con los avances, seguiremos trabajando", señalaron fuentes el diplomáticas de Washington.

La salida de Mahmoud Ahmadineyad de la presidencia de Irán y su relevo por el clérigo moderado Hasán Rohani posibilitaron un acercamiento a Occidente que se plasmó el 24 de noviembre de 2013 en un "plan de acción" de seis meses. Esta hoja de ruta, que se ha ido extendiendo hasta ahora, la llevado a la república islámica a limitar el enriquecimiento de uranio al 20% y, a cambio, la comunidad internacional ha aligerado de forma cautelar una serie de sanciones impuestas a su programa atómico.

Pero este periodo de prueba sigue sin resolver todas las dudas de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) sobre el carácter "exclusivamente civil" que, según Teherán, guía a este programa y por este motivo está resultando tan complicado sellar ahora un acuerdo definitivo.

En cada cumbre se han ido limando diferencias para que el proceso no se quedara estancado. El "plan de acción" vigente hasta ahora no reconoce, por ejemplo, el derecho de Irán al enriquecimiento de uranio de forma explícita, pero tampoco lo niega. Este detalle no recogido en el texto es, al mismo tiempo, una de las mayores victorias para los iraníes y la mayor preocupación para sus grandes adversarios en Oriente Próximo y Medio: Israel y Arabia Saudí.

Para estos dos países, la república islámica mantiene intacta su capacidad de controlar el ciclo nuclear. Un día más, el primer ministro israelí, Benyamin Netanyahu, insistió en que un acuerdo con el 5+1 abrirá las puertas a que Teherán termine consiguiendo la bomba nuclear y anunció que el Estado hebreo hará "todo" lo que sea necesario para defender una seguridad que considera amenazada.

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