Internacional

Reino Unido

La muerte de un niño maltratado destapa los fallos de los servicios sociales británicos

Un asistente social ha cifrado entre 50 y 70 los niños que mueren cada año a manos de sus padres en el Reino Unido y ha reconocido que en algunos casos los servicios sociales han fallado.

La muerte del niño de 4 años Daniel Pelka a manos de su madre y su pareja tras repetidos episodios de maltrato levantó polémica este jueves en el Reino Unido después de que se descubriera que los servicios sociales no actuaron correctamente.

El proceso judicial contra Magdelena Luczak, de 27 años, y su pareja, Mariusz Krezolek, de 34, que se desarrolla en la localidad inglesa de Birmingham, ha destapado una serie de supuestos errores en el sistema público que impidieron proteger al pequeño adecuadamente.

Daniel murió en marzo de 2012 tras permanecer encerrado durante 33 horas en una habitación sin calefacción y con una herida en la cabeza causada por sus familiares, que lo maltrataban continuamente, según se expuso en el juicio.

Tanto la madre del niño como su pareja fueron declarados culpables de la muerte del pequeño, si bien su condena no se conocerá hasta este viernes.

Los escabrosos detalles aportados por el forense encargado de la investigación han desvelado que Daniel soportó innumerables vejaciones y torturas físicas durante un tiempo prolongado en el que tanto los servicios sociales como la policía fallaron en su actuación.

Sus profesores advirtieron que el niño acudía a clase con magulladuras en el cuello y hematomas en los ojos, pero inexplicablemente ni los agentes locales ni los servicios sociales tomaron cartas en el asunto.

"Nunca podremos prever la muerte de niños", declaró este jueves Andrew Webb, de la Asociación de Directores de Servicios Infantiles, a la BBC, que reconoció un aumento de casos en los últimos años y una posible negligencia por parte del sistema.

"Nuestro sistema se hace cargo de niños que están descuidados pero hay algunos que, como hemos visto, no son tenidos en cuenta por el sistema, o no pueden ser tratados, pero en algunos casos el sistema ha fallado. Aun así son casos muy raros", matizó Webb.

Este asistente cifra entre 50 y 70 los niños que mueren cada año a manos de sus padres en el Reino Unido, un número que se ha incrementado en los últimos cuatro años según las cifras que manejan los servicios sociales.

La muerte de Daniel ha impulsado una investigación sobre la respuesta del Gobierno en estos casos y ha provocado la indignación de los políticos.

En declaraciones a una emisora británica, el viceprimer ministro, Nick Clegg, describió este jueves el asesinato del menor como "vil y malvado" y mostró su sorpresa por el silencio social.

"Claramente la gente tenía que haber visto que a este niño le pasaba algo malo. Creo que su muerte debería estar en nuestras conciencias", afirmó el liberaldemócrata, que sugirió la posibilidad de que el Gobierno "simplifique" el sistema de protección de menores.  

Etiquetas