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¡Toma castaña! Un antojo saludable y muy de otoño

A pesar de que el frío todavía no se ha hecho notar de manera evidente Zaragoza, el olor a castaña asada ya impregna las tardes de quienes pasean por el centro de la capital aragonesa.

Se aconseja guardarlas bien tapadas y refrigeradas para consumirlas cuanto antes.

Son las 18.00 de una tarde cualquiera en el centro de Zaragoza. Aunque de momento el frío no se ha hecho notar, el típico olor a castaña asada nos recuerda que estamos en otoño. Un aroma que sabe a nostalgia para unos y casi a manjar para otros. Guillermo, de 8 años, lo tiene claro: "Me gustan por su sabor", dice. "Cuando pasamos por aquí mis padres suelen comprar porque me encantan", cuenta el pequeño, mientras sostiene en sus manos un cucurucho de castañas recién asadas en el puesto que desde hace cuatro años regenta Lourdes Leciñena, en el paseo de la Independencia. 

"Nos está fastidiando el tiempo, que no es muy frío. Otros años para esta época había hasta gente haciendo cola. Podía llegar a vender hasta tres sacos de 15 kilos un viernes. Ahora, por ejemplo, esa cantidad no la gasto ni en dos días", explica Lourdes mientras mueve con una espátula las castañas que acaba de echar al asador. "Es como una tradición. La gente relaciona salir a pasear una tarde de bajas temperaturas con comprarse un sobre de castañas: calentarse así las manos es casi un rito para muchos", cuenta sonriendo Leciñena. 

Curiosidades y valores nutritivos

Diez minutos. Ese es el tiempo que tienen que estar las castañas en el asador para que "queden perfectas". "Eso, y que sean de buena calidad, claro", apunta la castañera. "Las nuestras vienen de Galicia. Las traen en sacos ya picadas para que se puedan pelar de la manera más sencilla", explica Lourdes. Y el precio, 3 euros la docena, al menos en este puesto. "Hemos pasado dos años muy malos. No se podía comer en la calle, no vendíamos nada... y ahora que parece que la situación revierte, no me parecía conveniente cobrar más", asegura Lourdes. 

Un precio asequible para una docena asada si se compara con el que lleva un kilo de este fruto en crudo en el mercado. "Ahora mismo está a 6 euros,  mientras que el año pasado no superaba los 4. Dependiendo del calibre en un kilo puede haber unas 12 si son grandes", apunta Paúl San Martín, de la frutería El Hortal de Zaragoza. "Con este precio los clientes son reticentes". "Habrá que esperar a las próximas semanas, porque la tendencia será a la baja", asegura el comerciante.

Crudas, asadas, hervidas, molidas... De cualquiera manera la castaña, rica en hidratos de carbono, vuelve a hacerse un hueco en otoño para recordar, como los turrones en los supermercados, que la Navidad está a la vuelta de la esquina

Eso sí, es importante recordar que las castañas tienen dueño aunque estén en el suelo, que es donde acaba de madurar. Con la reforma del Código Penal que entró en vigor en 2015, recogerlas está tipificado como un delito leve de hurto siempre que la cuantía de lo sustraído no exceda de 400 euros.

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