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Florentza, la sidrería de Alborge donde caben más comensales que vecinos tiene el pueblo

Dabiz Royo y Eva Romanos abrieron el restaurante durante la pandemia y ha tenido una gran acogida en las localidades próximas.

Dabiz y Eva, escanciando sidra en una de las kupelas.
Dabiz y Eva, escanciando sidra en una de las kupelas.
A. T.

En Alborge, en la Ribera Baja del Ebro, viven alrededor de cien habitantes y hay un restaurante –Florentza– en cuyo comedor y terraza caben más personas que vecinos están censados. Este curioso dato tiene mucho que ver con la historia de sus propietarios, Dabiz Royo y Eva Romanos, muy vinculados a este pueblo.

Ellos son los dueños de la sidrería Begiris en el barrio de Santa Isabel de Zaragoza y hace unos años que, sobre todo en verano, empezaron a organizar en bastantes pueblos de Aragón las 'sidrochistorradas'. Alborge era uno de sus destinos porque de allí proviene la familia de Eva y es donde ella tiene los mejores recuerdos de la infancia.

El restaurante se encuentra en la casa de los Florensa, “los terratenientes de la localidad”. Estaba cerrada desde hace tiempo, “pero a pesar de sus cuatro siglos de historia la habían mantenido bien”, comenta Dabiz, que antes de ejercer de hostelero fue albañil. “Un buen día me llamó –relata Eva a su lado–, y me dijo que ya teníamos casa en Alborge, que la había comprado; así, sin más”.

Lo siguiente que se plantearon fue utilizar la planta superior para vivienda y, la inferior, acondicionarla para eventos como comuniones, bautizos o bodas no muy grandes. “Enseguida nos dimos cuenta de que en esta zona se juntan 200 o 300 personas para estas celebraciones, así que se nos quedaba pequeña”.

Desechada esta opción, llegó la pandemia y en los pueblos pequeños la hostelería tuvo un poco más de manga ancha. “En la zona al aire libre, con todo el mundo sentado y respetando las distancias, empezamos a abrir”, recuerdan.

Al mismo tiempo, sucedió que la actividad en Begiris cayó en picado como consecuencia de la crisis sanitaria y el hilo de la madeja se fue enrollando cada vez más hasta que Florentza terminó pareciéndose a un restaurante, o más bien, a lo que es hoy, la casa de la sidra. “Tenemos más de 60 plazas en el comedor y luego está la terraza, que es el espacio más solicitado para comer o cenar cuando el tiempo lo permite”, explican.

Dabiz y Eva, en uno de los varios comedores privados de Florentza: la antigua capilla.
Dabiz y Eva, en uno de los varios comedores privados de Florentza: la antigua capilla.
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Su menú más demandado es el de sidrería, con tres entrantes al centro y chuletón madurado de aproximadamente un kilo para dos personas (31,90 euros). Esta misma opción se puede disfrutar con ingredientes como secreto ibérico asado, codillo de cerdo o calamar de anzuelo, por 26,90 euros. En cuanto a la sidra, es al 'choch', es decir, sin límite.

Para Alborge, pero en general para todos los pueblos del entorno, Florentza es una propuesta absolutamente novedosa y sus propietarios enseguida lo empezaron a notar llenando todos los fines de semana. Durante el último año han abierto de continuo y esa es su intención en el futuro más próximo. “Ha venido mucha gente de Escatrón, Sástago, pero sobre todo de Gelsa, Caspe y hasta de Híjar y Bujaraloz”, reconoce Eva.

“En esta zona no están acostumbrados a ver pescados como calamar de anzuelo, una buena pata de pulpo o atún rojo, que están en la carta, y han tenido una gran aceptación, además de la carne”, comenta Dabiz. Muchos de los productos son los mismos de Begiris y otros los traen exclusivamente a Alborge, ya que “los asados, por ejemplo, tienen más protagonismo que en Zaragoza”.

La gestión del personal es lo que más quebraderos de cabeza le provoca a esta pareja, ya que para dar el servicio del sábado y del domingo a mediodía tiene que contar con los trabajadores de la sidrería de Santa Isabel, con todo lo que ello supone. Pero, de momento, la ilusión por seguir adelante con este proyecto puede más que las dificultades. Y los vecinos de tantas localidades de las comarcas cercanas bien que lo agradecen.

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