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Gastronomía

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El propietario del Marpy piensa en el retiro y traspasa el negocio

El Marpy es uno de los establecimientos más antiguos del entorno de la plaza de Santa Marta de Zaragoza, fundado hace 37 años.

Fachada del Marpy, en la plaza de Santa de Marta de Zaragoza.
Fachada del Marpy, en la plaza de Santa de Marta de Zaragoza.
Carlos Muñoz

Jorge García y Rosa Lledó, propietarios del bar cervecería Marpy, uno de los más antiguos de la zona de la plaza de Santa Marta de Zaragoza, plantean retirarse después de casi 37 años regentando este local, que abrió el día de San Valero de 1984. Sin embargo, niegan que vaya a cerrar el negocio, que quieren traspasar en funcionamiento, por lo que no les importa esperar el tiempo que haga falta hasta poder encontrar a algún hostelero interesado en hacerse con este local de cocina muy tradicional, de tapeo y raciones, donde lo mismo se puede optar por compartir que por darse un homenaje a la carta con su primero, su segundo y su postre.

El hecho de haber colgado en la puerta un cartel anunciando la oferta del traspaso ha podido ser el detonante de la difusión de algunas noticias en las que se apuntaba el cierre del Marpy, lo que ha provocado un aluvión de llamadas a los propietarios. "Hemos tenido cientos de llamadas, hasta llorando", agradece la pareja. No obstante, insisten en que no tienen "ninguna prisa". Se muestran bastante molestos por la inquietud que se ha creado entre sus clientes y amigos, muchos de los cuales le han sido fieles desde los inicios de este establecimiento, que comenzó ofreciendo desayunos y almuerzos, cuando esta zona de tapeo de la capital aragonesa distaba mucho de ser lo que es hoy en día. Con el tiempo, se fue centrando en cocina del sur, con especialidades reseñadas en guías extranjeras, como sus chipirones a la andaluza con pimientos de Padrón o las patatas asadas aliñadas con aceite, ajo y perejil.

Jorge García junto a Rosa Lledó en el interior del Marpy.
Jorge García junto a Rosa Lledó en el interior del Marpy.
Heraldo.es

"Para mantener un negocio como este hay que luchar día a día, es un seguimiento diario, es constancia", defienden García y Lledó. Este matrimonio levantó junto la persiana por primera vez y ahí siguen, atendiendo tanto en la barra como en la terraza de la hostelera plaza de Santa Marta. Aseguran que desde este rincón del Casco Histórico de Zaragoza han visto cómo ha cambiado el mundo de la hostelería, por ejemplo, a la hora de encontrar personal para atender a los clientes. 

Es bien conocido también por su ambiente y decoración con temática taurina y en sus paredes no cabe ni una sola foto más, pues están literalmente forradas con más de mil imágenes de toreros de todas las épocas.

Trajes de luces y unas 1.800 fotografías cuelgan de las paredes del bar. El desaparecido Manolo Escobar o estrellas del fútbol y del baloncesto han pasado por su barra. Ahora con unos burladeros que impiden apoyarse, es una de las señas que marca las medidas de seguridad. El pasado 12 de marzo recogieron su terraza y hasta 11 de mayo no la volvieron a desplegar para sus clientes. "La respuesta después del confinamiento ha sido estupenda", califica García. 

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