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Carta y menús para conocer el renovado hotel Pedro I de Huesca

La apuesta es clara por los productos de Aragón y, sobre todo, por los del territorio altoaragonés.

Rubén Pertusa, chef del hotel Pedro I de Aragón, con pan bao de jarrete de ternasco de Aragón.
Rubén Pertusa, chef del hotel Pedro I de Aragón, con pan bao de jarrete de ternasco de Aragón.
Alejandro Toquero

Discretamente, sin hacer apenas ruido, el hotel Pedro I de Aragón de Huesca ha vivido durante los últimos 16 meses una reforma completa de todas sus habitaciones y espacios comunes. Un lavado de cara profundo que también se ha notado en la parte gastronómica. En el restaurante Osca del hotel han empezado a dejar su sello el cocinero Rubén Pertusa y el maître José María Fuentes, que ha ejercido de jefe de sala en establecimientos con estrella Michelin como El Portal de Echaurren. Ellos son las cabezas visibles de un equipo que en un hotel grande como el Pedro I afronta un trabajo muy variado en la cocina.

En la carta, los productos de Aragón y, sobre todo, de Huesca, son los grandes protagonistas: arroz del Pirineo, ternasco de Aragón IGP., quesos de toda la provincia, pollo de corral de Poleñino... La carta es corta y ha sido diseñada para no perderse ni diluirse entre el amplio repertorio de servicios gastronómicos del hotel.

El queso de cabra d'Estrabilla, con un sabroso albardado, protagoniza una de las ensaladas. Y para abrir boca y templar el cuerpo mientras dure el frío, nada mejor que la crema de cebolla de Fuentes con huevo de corral a baja temperatura. Micuit de pato casero y arroz meloso de setas y butifarra blanca son otras opciones interesantes.

Lubina de estero, rodaballo salvaje y merluza del Cantábrico acaparan el protagonismo entre los pescados. Y a la hora de trabajarlos, coger bien el punto y una buena salsa. No hay más secretos. En el caso del lomo de lubina se ofrece con crema de hinojo, mientras que la merluza se presenta con su bullabesa.

En cuanto a las carnes, se mira mucho a Aragón, sobre todo con los jarretes y el asado tradicional de ternasco de Aragón IGP, pero también con las alas de pollo de corral de Poleñino glaseadas con carabineros, uno de los despieces menos nobles pero más melosos y suaves de esta ave.

En cualquier caso, el restaurante de este hotel no solo apuesta por la carta. Su público potencial se encuentra entre la clientela que llega de fuera y quiere conocer la gastronomía oscense, pero también entre los vecinos de la ciudad y de la provincia. Y en esa estrategia de abrirse a esta clientela, los menús del día (15 euros) y del fin de semana (26 euros) suponen una buena carta de presentación.

El primero cambia todos los días. Se sigue apostando por productos de cercanía, que se presentan en un recetario sencillo (fideuá mar y montaña, berenjenas rellenas de carne gratinada, albóndigas en salsa de almendras, estofado de ternera a la jardinera...).

En cuanto al menú degustación, se ofrece durante toda la semana, pero es el sábado y el domingo cuando tiene más acogida, sobre todo entre la clientela de Huesca. En la capital oscense muchos establecimientos cierran el domingo y ese es un hueco que este restaurante puede aprovechar. El nivel de los platos sube con propuestas como crema de carabineros al Ricard, lacitos de ricotta con boletus, lomo de corvina asada o taco de papada marinada a la parrilla.

El Hotel Pedro I de Aragón está en la calle del Parque, 34. Huesca. Teléfono: 974 220 300. Horario: de 13.00 a 16.30 y de 19.30 a 23.30. Abre todos los días.

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