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Ángela Torres y su cocina tradicional

El jamón de Teruel y el ternasco de Aragón IGP. son los principales argumentos gastronómicos de su recetario.

Ángela Torres, en su restaurante en Rubielos de Mora.
Ángela Torres, en su restaurante en Rubielos de Mora.
A. Toquero

El ‘brunch’ es un concepto gastronómico que está de moda. El término alude a pensar en hacerlo a mediodía, como si fuera un desayuno tardío o una comida temprana.

La cocinera Ángela Torres decidió hace dos años hacer la mudanza desde Teruel a su pueblo, Rubielos de Mora, para seguir dando continuidad al restaurante que lleva su nombre. Para qué complicarse la vida con la denominación, si al final es su proyecto personal, en el que cree y por el que apuesta.

Con esta reubicación Ángela ha centrado sus objetivos. Ha puesto el foco en el menú y en la carta y se ha olvidado de otros momentos gastronómicos del día. Hasta ha diseñado un estudio, su rincón de pensar, y en él va dibujando cómo quiere que evolucione el negocio.

De momento, los sabores de Teruel son los grandes protagonistas, que bien podrían resumirse en dos preparaciones icónicas de la casa: los huevos rotos con jamón de Teruel, cebolla caramelizada y reducción de Pedro Ximénez, y el milhojas de ternasco de Aragón IGP. con patatas panadera y ajo montañés. Esta carne está especialmente asociada a esta cocinera, que ha ganado unos cuantos concursos de bocadillos elaborados con ella y le tiene muy bien cogido el punto.

Estos platos están en el menú del día (15 euros), que se ofrece al mismo precio el fin de semana, y nunca desaparecen, junto a los medallones de solomillo de cerdo braseado, cuya única modificación suele ser la salsa que los acompaña. También se pueden degustar recetas como confit de pato con salsa de miel mostaza o lubina al horno con orio de ajetes y setas.

De la inquietud de Ángela Torres por formarse y no dejar de aprender dan buena fe el muestrario de imágenes del comedor, donde aparece junto a chefs como Juan Mari Arzak, Ferrán Adriá o Sergi Arola, y su listado de trofeos. Otra de sus señas de identidad está bien remarcada en la carta: "Los platos están elaborados al momento, esperemos que disfrute con el cariño con el que son preparados y disculpen alguna posible espera". Pues eso. Todo se trabaja prácticamente desde cero, lo que se agradece aunque a veces haya que esperar un poco.

La propuesta gastronómica es bastante amplia. Hay un buen surtido de platos para compartir como migas a la pastora, quesos de Teruel, patatas tres quesos o parrillada de verduras con virutas de foie.

La carta tiene el mismo aire de cocina casera basada en un recetario clásico. Ensalada César, delicias de berenjena asada con anchoas, fondo de espárragos trigueros sobre gambas a la plancha y lactonesa de ajo... son algunos de los entrantes. Se pueden acompañar con carnes como costillas de ternasco, magret de pato con salsa de frutos rojos o entrecot de ternera de generosas dimensiones, y varios pescados.

Algunos de estos platos se pueden solicitar en el menú pagando un suplemento, tanto entrantes y principales como postres. Este último apartado, precisamente, es uno de los que más se cuida. Especialmente recomendables son el tricolor de contrastes y sabores de Ángela o el brownie de chocolate negro con helado de vainilla y su sirope. El vino del menú también puede cambiarse con un incremento de precio por referencias como Sentero (DOP. Campo de Toro) o Analivia (DOP. Rueda). 

Restaurante Ángela Torres

  • Calle de San Antonio, 24. Rubielos de Mora (Teruel).
  • Teléfono: 978 804 237.
  • Horario: de 12.30 a 23.45; lunes, cerrado.
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