Gastronomía

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El Parador de Bulbuente renace junto al Moncayo

Cocina casera, brasa y productos locales son protagonistas en este restaurante de Bulbuente. 

El parador de Bulbuente
Manuel Daniel y Beatriz Jiménez, cocineros del Parador de Bulbuente.
A. Toquero

El Parador de Bulbuente se fundó en 1972 y ha pasado por unas cuantas manos. Lo que no ha cambiado en este tiempo es que sigue estando a los pies del Moncayo, entre Borja y Tarazona, junto a la transitada carretera N-122 que une Zaragoza y Soria.

Desde hace poco menos de un año ha renacido con nuevos bríos y con un objetivo claro: ser mucho más que un restaurante de carretera que entre sus principales clientes tiene a camioneros, comerciales y viajeros de paso.

Para intentarlo, los nuevos propietarios han diseñado una propuesta alrededor de una carta sencilla y varios menús que se asientan sobre dos pilares: cocina casera y brasa. En el menú más básico (11,50 euros, de lunes a viernes) ya aparecen estas señas de identidad de la mano de recetas de legumbres trabajadas a fuego lento o de verduras y hortalizas de la zona. Y la presencia de la brasa, por supuesto, llega con el protagonismo de carnes como conejo, churrasco o pollo.

En el menú de fin de semana y festivos (18 euros) crece el nivel de las materias primas y repiten habitualmente algunos de los platos que mejor están encajando. Es el caso del arroz caldoso de bogavante. Este menú cambia completamente cada tres semanas, pero esta receta, sí o sí, permanece, debido a su magnífica acogida.

Entre los platos principales suelen aparecer estofado de ternera, codillo asado, bacalao con pisto de verduras o solomillo de cerdo braseado. Y los postres, como las natillas, el flan de huevo o la mousse de limón, son caseros.

El otro menú de referencia es el denominado Moncayo (44 euros, para dos personas). En él, el protagonismo llega de la mano del ternasco de Aragón IGP a la brasa (1 kilo), acompañado de una fuente de patatas fritas y de una generosa ensalada con bonito en escabeche, espárragos de Navarra, boquerones y tomate rosa de Barbastro.

Lo dicho. Ingredientes de calidad y recetario sencillo, que también tienen su reflejo en la carta, donde los productos de temporada y del entorno se hacen hueco, sobre todo las verduras y hortalizas. Además, se puede disfrutar de un guiso de alubias muy especial, elaborado con judías blancas traperas de Añón de Moncayo, sabrosas y mantecosas. La receta es la clásica de la abuela: cabezas de ajos, hojas de laurel, un poco de cebolla y cuatro o cinco horas de cocción a fuego lento.

Carnes a la brasa

La brasa vuelve a ser la gran protagonista entre las carnes, tanto en el caso del ternasco de Aragón como del entrecot y el solomillo de ternera, o el chuletón de vaca. Pero es que el pescado, fundamentalmente lubina y rodaballo, también dan mucho juego preparados a la parrilla.

Entre los vinos mandan las referencias de la zona, incluida en la Denominación de Origen Campo de Borja, aunque también hay propuestas de La Rioja, Ribera de Duero y Navarra. De momento, El Parador de Bulbuente no da cenas, pero los viernes, a partir de la tercera semana de septiembre, se pondrá en marcha la iniciativa de tarde/noche ‘Sacamos la pata’. Consistirá en raciones de jamón de Jabugo con picos o pan con tomate y cava (6 euros).

El parador de Bulbuente 

  • Carretera N-122 Zaragoza-Soria. Km 72,5. Bulbuente (Zaragoza).
  • Teléfono: 976 868 115.
  • Horario: de 8.00 a 19.00.
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