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Gastronomía

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¿Sabes si tu nevera está organizada como debería?

Aunque parezca sorprendente, suele ser uno de los elementos más desordenados de cualquier hogar. Pero ponerle solución está al alcance de todos.

La fruta y la verdura siempre deben guardarse en los cajones inferiores.
La fruta y la verdura siempre deben guardarse en los cajones inferiores.

Después de hacer una compra multitudinaria pensando en todo el mes, lo habitual es colocar los diversos alimentos donde mejor encajan sin prestar demasiada atención al lugar elegido y si este es el idóneo para conservarlos adecuadamente. Así, puede haber tres cogollos de lechuga y unos tomates en los estantes del medio, leche y huevos en la puerta de la nevera y paquetes de carne en el estante superior. Sin embargo, y aunque no siempre se ponga en práctica, hay una serie de reglas que conviene cumplir para asegurarse de que todos los productos se están refrigerando de la manera adecuada.

Tres errores comunes que se cometen al ordenar la nevera

Alimentos que guardas en la nevera y no deberías. Aunque algunas creencias populares aseguran que cualquier alimento se conserva mejor en la nevera, cabe destacar que no es del todo cierto. Así, tomates, sandías, aguacates o embutidos son algunos de los productos que damos por sentado que se conservan mejor en frío y no. Haciéndolo, lo más probable es que pierdan muchas de sus propiedades organolépticas, desde las vitaminas hasta el sabor.  La leche en la puerta de la nevera. Esta parte del frigorífico es una de las menos frías y, además, la zona en la que se producen más cambios de temperatura, debido al abrir y cerrar de puertas. Teniendo en cuenta que los lácteos son de los alimentos más delicados, lo mejor es situarlos a media altura en la nevera, pues así se mantendrán frescos y será más difícil que se corten.   La carne y el pescado abajo del todo. Cuando se deja a descongelar en la nevera algún producto cárnico o pescado no suele prestarse atención al lugar que se elige, pero de esto depende su conservación. Estén frescos o congelados, ambos tienen a soltar líquidos que, además de poner perdida la nevera, pueden contaminar otros alimentos. Por eso, lo mejor es colocarlos en la última balda de la nevera, pues además es la más fría de todo el frigorífico. Ir al suplemento de gastronomía

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