Gastronomía
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Gastronomía

Un quiosco para desconectar en el centro

Esta terraza ofrece una opción diferente, para compartir, en un parque poco conocido.

Anabel García y Pablo Montesinos, en la terraza de Villa Felice.
Anabel García y Pablo Montesinos, en la terraza de Villa Felice.
HERALDO

El antiguo canódromo de Zaragoza prácticamente ya no existe en la memoria de los zaragozanos, sobre todo de las nuevas generaciones. Desapareció hace ya unos años y en el espacio que ocupaba se creó una zona verde. Encajonado entre el río Huerva y la calle Miguel Servet, este parque resulta bastante desconocido a pesar de su céntrica ubicación.

Esta circunstancia es una fortaleza y una debilidad. Lo primero, porque estando prácticamente al lado de la plaza de San Miguel, es como un maravilloso oasis al margen del ruido y el alboroto de la ciudad; lo segundo, porque no se ve desde las calles Asalto y Miguel Servet, así que hay que conocerlo e ir de propio. Ni mucho menos es un sitio de paso.

En este espacio tan singular se encuentra el quiosco bar Villa Felice con una gran terraza para disfrutar al aire libre desde abril hasta octubre. Su propuesta de picoteo no se asemeja a la de un restaurante, una cafetería o una taberna tradicional. Más que nada porque no es muy amplia, aunque sí diferente y especial.

Lo es, sin duda, el brunch (fines de semana y festivos, de 12.30 a 14.30; 18,50 euros), para el que conviene reservar. Fue de los primeros que surgió en Zaragoza. Se empieza con un cóctel (Bellini, mimosa o bloody mary) o una alternativa sin alcohol, se continúa con la crepe de fruta y sirope de ágave bio, el yogur con granola de avena y, para elegir, los huevos benedict o el mollete con pastrami, para terminar con la tarta. La idea en Villa Felice es compartir al centro. Su propuesta no es vegetariana pero es afín a este ideario, con una mirada amplia que se refleja en recetas como el paté de tomate seco con pesto de cacahuete, el tabulé de cuscús a la naranja o las albóndigas vegetales con ragú de tomate y setas.

Los bocadillos están muy trabajados, especialmente el de pastrami, pepinillo, rúcula, queso y salsa de miel y mostaza. Y qué decir de la focaccia de berenjena parmesana, un bocata vegetariano suculento y potente. Poco más hay para elegir. Si acaso, las pizzas de masa casera, que también se salen de los terrenos más trillados, como la de pollo asado, manzana y queso de cabra.

Al público infantil se le trata con cariño a la mesa, y no con propuestas para salir del paso, como el muslito de pollo de corral con patatas o las albóndigas vegetarianas con tomate.

Villa Felice

Dirección: calle de Salvador de Madariaga, 1. Zaragoza. Teléfono: 976 950 907. Horario: lunes a viernes, de 16.00 a 01.00. Fin de semana, de 12.00 a cierre. Descanso: abierto todos los días.- Ver otros restaurantes recomendados

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