Despliega el menú
Gastronomía

Gastronomía

Dídola: los niños, en el centro de la escena

El café y la repostería son dos de los principales argumentos de esta cafetería/librería.

Cristina Pemán y Andrés Valencia, en la barra de Dídola.
Cristina Pemán y Andrés Valencia, en la barra de Dídola.
V. Castellano

Dídola es un curioso proyecto hostelero. Todo en él es como de cuento, de forma que la visita se transforma en una experiencia que bien podría empezar así: "Érase una vez...". Hace dos años que Cristina Pemán y Andrés Valencia se lanzaron a la aventura de poner en marcha esta cafetería/librería, donde, al contrario de lo que sucede en otros muchos locales, los niños son especialmente bien recibidos.

De hecho, aunque es un establecimiento para adultos, los más pequeños de la casa cuentan con espacios para estar entretenidos; en los baños hay cambiadores y durante todo el año se organizan actividades para ellos. La condición de proyecto hostelero es la más importante, pero los cuentos infantiles están muy presentes. Hay un amplio muestrario a la venta, que cumple como estupenda decoración del local, y también hay un carro con libros para su disfrute durante la estancia. En cuanto al mobiliario, las mesas y sillas, recicladas de colegios e institutos, evocan la sensación de estar en clase.

Desde el punto de vista gastronómico, el proyecto nació alrededor de la repostería y el café pero ha ido evolucionando. Cristina y Andrés tienen formación barista, así que el café es un producto que se cuida especialmente de la mano de A&S. Al té también se le presta mucha atención con más de 30 variedades.

Entre los argumentos salados, para el picoteo de media mañana hay una gran variedad de minis con pan de semillas o de focaccia de olivas. La carta de comida se articula alrededor de bocadillos, sandwiches, tostadas y ensaladas. Entre los primeros destaca el de lomo asado, bacón, queso, tomate y salsa flavie. En algunas de estas elaboraciones están presentes los patés vegetales de Uncastillo, sobre todo de boletus y tomates secos.

A mediodía hay una fórmula (7 euros) en la que encaja cualquier referencia de la carta con bebida y café o yogur. Y siempre hay alguna tarta que sorprende, como la de esta semana, de calipo de lima limón. A estas propuestas hay que añadir la popular y refrescante limonada de la casa. Cuentacuentos, talleres de musicoterapia y estimulación, escuelas de padres, clases de cerámica y manualidades variadas completan el paisaje de actividades al pequeños y mayores, pueden acercarse todo el año.

Dídola

Calle de María Montessori, 2. Zaragoza. Teléfono: 876 280 611. Horario: lunes a viernes, de 8.00 a 22.00. Sábados, de 10.00 a 22.00. Descanso: domingo, cerrado.- Ver otras noticias de restaurantes

- Ir al suplemento de gastronomía

Etiquetas
Comentarios