Despliega el menú
Gastronomía

Gastronomía

Tres consejos para elegir un buen jamón esta Navidad

Aprender a elegir bien este producto que viste cada año las mesas navideñas es fundamental, ya sea por el disfrute culinario o por el dinero invertido.

La Escuela de Cortadores de Jamón de Teruel acaba de celebrar su tercer curso
Saber cortar bien el jamón ayuda a saborearlo mejor y disfrutarlo más.
P. S.

No cabe duda alguna de que una de las fechas en las que más apetece estrenar un pernil de jamón de calidad es en Navidad, pues estos días están marcados por las comidas multitudinarias en las que un requisito importante es el disfrute de todos los comensales. Y qué mejor forma de hacerlo que con este delicioso producto nacional que tan bien viste cualquier mesa festiva junto a los langostinos, el ternasco con patatas a lo pobre o los guirlaches.

Conocer algunos consejos básicos puede ayudar a saber exactamente lo que se está comprando, ya sea en lo referente al sabor, al tiempo de curación, a su lugar de origen o al precio justo que se debe pagar por él.

1. Hablemos del precio

Normalmente en materia de jamones, a mayor precio mayor calidad. Este producto tiene un proceso de elaboración muy largo, en el que se debe tratar al pernil con especial mimo y esmero, y en el que debe estar siempre controlado por ojos expertos para evitar que en ninguna etapa del proceso de eche a perder. Por eso, lo primero que hay que hacer es fijarse que en la etiqueta de ETG (Especialidad Tradicional Garantizada), distintivo que asegura que el jamón ha obtenido el mínimo de siete meses de curación; y en el sello de tinta de la pata, que indica la semana, el mes y el año en el que se inició la curación.

Hay que tener claro que no hace falta gastarse una millonada en el jamón, tan solo asegurarse de una buena calidad precio.

2.  Echar un buen ojo a las grasas

Para saber si el jamón que se está eligiendo es el adecuado hay que revisar que tenga un color rojizo y un tacto que indique que el producto ha estado, al menos, siete meses en el secadero (aunque no hay que olvidar que pasado el año de curación, el jamón estará más bueno). También el estado de las grasas exterior e intramuscular revela la calidad del pernil: la primera debe ser uniforme y no demasiado amarillenta, pues esto indica que el jamón está rancio o envejecido en exceso; la segunda debe estar repartida de forma homogénea y en su justa medida de cantidad (ni mucho, ni poco).

3. El sabor, la prueba definitiva

El paladar es la prueba definitiva antes de comprar el jamón que presidirá la cocina estas Navidades. Y en materia de gustos, no hay nada escrito: más amargos, más dulces, más salados, menos... Lo importante es que sepa (y huela) como se espera.

NOTA: Es importante no hacer caso a la superstición de la pata derecha y de la izquierda. ¡No hay ningún estudio ni experto que avalen que una es mejor que otra!

Ir al suplemento de gastronomía

Etiquetas
Comentarios