Gastronomía

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El Sarmiento: cómo hacer de la sencillez una virtud

Dos menús bien presentados y una carta para trabajar la brasa son los principales argumentos de este clásico de La Almozara.

El Sarmiento: el reto de hacer de la sencillez una virtud

El bar El Sarmiento es un clásico de La Almozara que ha pasado por distintas etapas y que acaba de iniciar una nueva de la mano de la savia joven de Daniel Morales en la cocina y de Erika Vázquez en la sala. No han querido romper con la tradición que en este local representan los caracoles a la brasa, pero en el resto de los argumentos gastronómicos el cambio ha sido total.

El menú de diario (9,50 euros) y el de fin de semana (12,50 euros) son los puntales del nuevo Sarmiento. En ellos, Daniel apuesta por obtener el máximo rendimiento de los productos que utiliza, con montajes limpios y atractivos sobre el plato, y mirando al recetario tradicional sin perder de vista algunas pinceladas innovadoras.

El menú que se ofrece de lunes a viernes consta de cinco primeros y otros tantos segundos. Es el mismo toda la semana y esta, por ejemplo, incluía un milhojas de rulo de cabra con una presentación sencilla pero muy de carta: una buena cama de verduras a la plancha sobre una salsa de tomate casera para terminar la receta al horno dorando el queso.

Entre las segundas opciones aparecen desde un bistec para el que no quiere complicarse la vida a curiosas presentaciones como los huevos a la flamenca que se ofrecen en una vasija de barro. Bacón, jamón, chorizo, longaniza, un par de espárragos, dos huevos y todo al horno para que cuaje y el comensal revuelva y mezcle a su gusto.

Así entiende Daniel el trabajo con productos sencillos que encajan en un menú de menos de 10 euros. Es el caso, también, de las pechugas de pollo, que se suelen presentar gratinadas con queso parmesano, de forma que se empanan para que queden más jugosas y se terminan al horno, donde el parmesano supone un aliciente añadido para esta carne de ave.

El fin de semana, el menú sube de nivel de la mano, sobre todo, de las carnes y los pescados. Pueden aparecer, por ejemplo, un entrecot o una paletilla de ternasco asada, entre las primeras, y una receta de bacalao en lugar de pescadilla, entre los segundos. Y la brasa, claro, que tanto juego da y que siempre supone un valor añadido para los productos que se trabajan sobre ella.

Grupos y carta

El Sarmiento también tiene dos menús para grupos (18 y 25 euros), ya que el local da mucho juego para organizar todo tipo de eventos. La zona de cafetería y el comedor de diario son las zonas que resultan más visibles y acogedoras, pero el restaurante cuenta con un gran espacio para alrededor de 70 comensales.

Por último, acaba de ver la luz la nueva carta que incluye bocadillos, ensaladas, raciones clásicas y un apartado de sugerencias, en el que irán apareciendo los productos de temporada y platos que aspiran a convertirse en iconos del nuevo Sarmiento.

Además de los clásicos caracoles a la brasa, se ofrecen carnes como el magret de pato; pescados como la dorada o la lubina al Orio, en función de la temporada, y ahora que está a punto de llegar el tiempo de sardinas, un curioso espeto aprovechando las posibilidades de la brasa para hacernos a la idea de que estamos en un chiringuito de la playa.

El Sarmiento

Avenida de Pablo Gargallo, 41. Zaragoza. Tel. 976 430 683.

Horario: de lunes a viernes, de 8.00 a 23.30. Sábados y domingos, de 9.00 a 24.00. Abierto todos los días.

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