Gastronomía

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Azarina Fussión: del marisco a la madeja en una barra generosa

Producto fresco y elaboraciones tradicionales son una buena alternativa al menú en este restaurante de Zaragoza.

Nicolás Rosales, Joana Tualombo, Ismael Herrero, Pedro Ruiz y Diego Virgos.
Del marisco a la madeja en una barra generosa

De los rescoldos y el buen sabor de boca que dejó el restaurante Azarina en el Camino Puente Virrey –cerró hace ya unos cuantos años– ha resurgido el proyecto de Azarina Fussion frente a la plaza de toros.

Las setas y el rodaballo crujiente y ligeramente salseado con un orio por encima son argumentos de la antigua carta que han encontrado acomodo en la nueva ubicación. Sin embargo, uno y otro local se parecen poco. La antigua Azarina era una marisquería tradicional, mientras que la nueva es la fusión de muchas cosas. El local invita a ello. Una terraza grande para disfrutar ahora que llega el buen tiempo, una zona de comedor no excesivamente grande y la joya de la casa: una impresionante barra para acomodarse en ella a la hora del vermú, para hacer un picoteo a media tarde e, incluso, para una cena informal y desenfadada. Un par de ostras y unas porciones de rodaballo son un buen aperitivo para continuar luego con un torrezno de Soria o unas madejas.

Este concepto admite igualmente la presencia de vinagrillos como la gilda o el pepinillo relleno de atún, una salmuera, boquerones frescos rebozados y la posibilidad de combinar todo con sugerencias diarias. Casi siempre, guisos tradicionales hechos sin prisa como la carrillera, garbanzos con bogavante o cardo con bacalao y almendras para tomar en cazuelitas o en raciones más generosas.

Tres croquetas caseras –de jamón, cocido y boletus– y mucho interés en que no falten productos de temporada –ahora mismo alcachofas frescas, jamón ibérico y foie, y el tomate raf– completan el paisaje, suficientemente vasto como para completar una comida o una cena cuyo coste por persona puede oscilar entre 15 y 20 euros.

Una mención especial merecen las setas. Además de formar parte de la decoración del establecimiento, se pueden degustar todo el año (fuera de temporada la colmenilla y el boletus se ofrecen deshidratadas). El boletus a la plancha se culmina con una yema de huevo cruda que se cuaja levemente con el calor de los hongos.

Y para un planteamiento más formal a la mesa, también hay un menú degustación (25 euros) con tres entrantes al centro (ensalada, rissoto de boletus y huevos rotos con jamón ibérico y trufa negra), carne o pescado a elegir y postre.

Azarina Fussion

Calle de Ramón Pignatelli, 124. Zaragoza.

Teléfono: 655 917 981.

Horario: de 8.00 a cierre.

Domingo tarde, cerrado.

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