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Aragón

El Museo de Origami muestra una exposición de papel convertido en esculturas y flores

Los plegadores internacionales Andrea Russo y Naomiki Sato exponen en Zaragoza sus obras de papiroflexia hasta el próximo 11.

El artista italiano Andrea Russo explica una de sus obras de papel de la exposición en el Centro de Historias.
El artista italiano Andrea Russo explica una de sus obras de papel de la exposición en el Centro de Historias.
Aránzazu Navarro

Formas escultóricas en papel y diferentes variedades de flores se instalan hoy en la exposición permanente del Museo de Origami en Zaragoza. Los autores de las muestras son el artista italiano Andrea Russo, que expone 43 obras de origami, y el japonés Naomiki Sato, quien muestra 150 flores de papel. Jorge Pardo, director de la Escuela Museo Origami de Zaragoza (EMOZ), destacó ayer en la presentación de la exposición el alto nivel de los origamistas que llegan al museo hasta el próximo 11 de octubre.

Andrea Russo ha preparado ex profeso para esta muestra –con alguna excepción– 43 piezas que simulan la porcelana, el mármol o la madera, porque "me gustan las esculturas y quería plasmarlas en papel", explicó Russo.

Importancia de la luz

El origamista indicó la importancia de la luz a la hora de observar sus diseños. "Quiero que las personas interpreten mis obras –dijo–, y para ello la luz es fundamental". Russo suele trabajar con papel blanco que permite apreciar mejor la incidencia de la luz.

Naomiki Sato es el encargado de contrastar el blanco de las obras de Russo con el colorido de las suyas. Su afición por la naturaleza, con la que reconoció que "he crecido siempre", es el hilo conductor de su exposición. Más de seis ramilletes con un total de 150 flores de diferentes colores forman la exposición del artista japonés: tulipanes, flores de cereza y sus modelos más conocidos, las rosas inspiradas en las flores de Kawasaki. Sato explicó que "por las obras que hago me conocen como ‘el botánico del origami’".

Respecto al tiempo invertido en los trabajos, ambos artistas aseguraron que dedican muchas horas del día a plegar, pero "también a pensar en el diseño". Para esta exposición Russo dedicó cerca de 12 horas diarias durante cuatro meses a idear y plegar las obras. El artista reconoció que "elaborar el diseño es costoso, pero más cuesta plegar". Las obras expuestas están realizadas con un mínimo de 400 pliegues. Algunas incluso alcanzan los 1.000.

Las salas de las obras de los dos artistas internacionales se suman a las permanentes en el Museo del Origami. Una de ellas es "el resumen de todas las exposiciones que han pasado por el centro", dijo Pardo, aunque aseguró que "vamos cambiando los modelos". Los artistas de Oriente y las diferentes técnicas del plegado protagonizan otras dos salas. La muestra sobre el fondo marino, que ahora ocupa una de las salas, llega a su fin en diciembre.Otras actividades

Hasta el próximo 11 de diciembre, la EMOZ –que tiene entrada gratuita como el resto de exposiciones– recibe las obras de estos dos artistas internacionales, que complementan con otras actividades. Ayer comenzó un encuentro de papiroflexia que continúa hoy en el Centro Joaquín Roncal, y mañana en el Centro de Historias. Allí se dan cita expertos papiroflectas, entre ellos Russo y Sato, para enseñar sus modelos.

El director de la EMOZ explicó ayer, junto a la gerente de la Sociedad Municipal Zaragoza Cultural Elena Laseca, en la presentación de la muestra, las actividades previstas para el próximo mes. Para las fiestas del Pilar, realizarán el ya habitual concurso de lanzamiento de aviones de papel. Además, desarrollarán talleres en el Parque José Antonio Labordeta y en el Mercado del 13 del Museo Provincial que recauda fondos para las enfermedades raras.

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