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Economía
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CRISIS ECONÓMICA

"Si no se toman medidas nos podemos encontrar en un futuro como Grecia"

Cuatro economistas de la UZ advierten de que la situación en España es muy complicada y aunque por ahora no sea comparable a la griega, urgen a actuar para calmar a los mercados.

"Si no se toman medidas drásticas, nos podremos encontrar en un futuro como Grecia". Así de tajante se muestra Begoña Pelegrín, profesora del departamento de Contabilidad y Finanzas de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Zaragoza. A su juicio, el problema que hay es la deuda del Estado -no por la relación de la deuda con el PIB que está mucho mejor que en otros países-, sino "por los tipos de interés que son cada vez más altos y hacen que el déficit sea mayor y vayamos endeudándonos más y más". Por eso, advierte, "si no se toman medidas, llegará un momento en que no podremos hacer frente a todos los pagos y podemos vernos en una situación similar a la de Grecia en un periodo de tiempo no demasiado largo".

El riesgo existe

Aunque Alfredo Bachiller, profesor de Bolsa, Mercados Financieros y Banca en la misma facultad, descarta que de momento pueda ocurrirle a España algo similar a lo de Grecia, reconoce que el riesgo existe: "Todo es cuestión de tiempo. Las cosas pueden ir progresivamente empeorando y nadie es capaz de predecir lo que puede ocurrir en el mediano plazo". Para este experto, en España el principal "problema es de deuda pública: se necesitan del orden de 200.000 millones de euros anuales para poder hacer frente al problema de déficit público y renovación de la deuda de años anteriores. Y los mercados están exigiendo mayor tipo de interés. Este es un problema de rentabilidad riesgo, es decir, si usted necesita todo ese dinero, pues páguelo bien. Y a partir de ahí, si algunas agencias de calificación le echan un poquito más de leña al fuego, pues así estamos", explica. Además, Bachiller considera peligroso que dentro del mercado de la deuda se haya instalado sobre España la incertidumbre: "En el mes de junio y julio nuestro país tiene que renovar y emitir una cantidad importante de deuda, unos 35.000 millones de euros, y sospecho que habrá tensiones". Por eso, recomienda al Gobierno español "atacar el problema con más contundencia" imponiendo medidas que, aunque dolorosas, ayuden a salir de la crisis. En este sentido, Begoña Pelegrín considera que se debería empezar por reducir los gastos antes que aumentar los ingresos. "Hay muchos cargos y empresas públicas que recortar, así como intervenir en las SICAV o sociedades que no cotizan, antes de bajarnos el sueldo a todos". El mayor control de la economía sumergida es, en su opinión, de vital importancia: "Una vez que todo el mundo haya pagado lo que tiene que pagar, ya podemos hablar de apretarnos el cinturón".

Los de arriba deben dar ejemplo

"No me vale sacrificios para unos sí y para otros no. Y los primeros que tienen que dar ejemplo son los de arriba". La clave, para Pelegrín y Bachiller, está en saber qué va a pasar los años sucesivos. "¿Si al año que viene el Tesoro Público va a necesitar otros 200.000 millones de euros o será mayor la cantidad para poder financiar el déficit público de España, se quedará estabilizado o seguirá subiendo y hasta dónde se podría llegar?, se pregunta Bachiller, mientras que Pelegrín pone como ejemplo el caso concreto de Grecia, un país que "nos debe unos 7.000 millones y al que le vamos a dar 9.000 al 5% de interés, pero y ¿nosotros a qué tipo de interés tendremos que pagar ese dinero, que no tenemos?", advierte.

No obstante, para Vicente Pinilla, catedrático de Historia Económica de la UZ, la situación española es muy distinta a la de Grecia: "El déficit griego es mayor, el stock de deuda sobre el PIB es más del doble que el de España, hay un 25% de funcionarios sobre población ocupada mientras que aquí es menos de la mitad". Así que, a priori, añade, "tenemos una situación mejor, pero también está muy extendida la idea de que economías como Grecia, Irlanda, Portugal y España pueden presentar más problemas y por tanto, ser objeto de ataques especulativos".

Falta de respuesta colectiva

Unos ataques que, bajo su punto de vista, se seguirán repitiendo mientras "mostremos esta falta de respuesta colectiva ante los problemas; el nuestro no es tanto el endeudamiento como si seremos capaces de reorientar nuestra economía". Por eso, insiste, hay que actuar: "Faltan dos años para las elecciones y a Gobierno y oposición les toca ya asumir la gravedad de la situación que hay y elaborar un plan consensuado de salida de la crisis aunque las medidas sean dolorosas e impopulares".

Desde el punto de vista fiscal, Julio López, catedrático de Economía Pública en la UZ, considera que habría que intervenir "en la reducción y racionalización del gasto público, tanto en lo concerniente a gastos de personal que son muy elevados como en lo relativo a los gastos del Estado del Bienestar ya que no se puede financiar. "Queremos un sistema nórdico pagado con impuestos americanos y eso no puede ser; así que o lo reducimos o aumentamos los impuestos". En cuanto al capítulo de ingresos, "habría que combatir el fraude de manera más seria; aumentar los impuestos sobre el alcohol y el tabaco y, a más largo plazo, el IRPF; y agilizar la reforma del mercado laboral y de la vivienda".

Lo que en su opinión es insostenible es que "las medidas contra la crisis se presenten con cuentagotas" porque eso tiene muy poco impacto en los mercados, cuando precisametne "lo que habría que transmitir es una imagen de solvencia, de economía seria y de que somos capaces de cumplir con los compromisos sin problemas".

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